lunes, 21 de enero de 2013
Guamasa inaugura una guardería que atenderá a 39 niños del barrio desde el lunes
LA OPINIÓN El alcalde de La Laguna, Fernando Clavijo, inauguró ayer la nueva
Escuela Infantil de Guamasa. El centro dispone de 39 plazas de capacidad
para niños de entre cuatro meses –una vez culmina la baja laboral de
las madres trabajadoras– y tres años.
La ciudad estrena en tres meses el túnel y el paseo para peatones de la Vía Litoral
El Gobierno de Canarias ultima las obras que revolucionarán la zona marítima
ALBA BLANCO (La Opinión) El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife reorganizó ayer de nuevo el
tráfico en la Avenida de Anaga, esta vez para dar los últimos retoques a
las obras de la Vía Litoral en los alrededores de la Alameda que,
cumpliendo las últimas previsiones del Gobierno de Canarias, estarán
finalizadas en tres meses.
Así lo confirmó el concejal de Obras y Servicios Municipales del Consistorio, Dámaso Arteaga, que ayer visitó la zona junto con otros técnicos del área para supervisar los trabajos. El edil explicó que el túnel que conectará el Cabildo con la Avenida de Anaga "está terminado" y que "solo queda rematar" la zona exterior. "Si no surge ningún imprevisto, tanto los carriles soterrados como la superficie peatonal, incluida una explanada entre la Alameda y el Puerto, estarán abiertos al público a finales del mes del marzo o como mucho a principios de abril", confirmó.
Para que los obreros puedan trabajar estos últimos meses sobre la superficie, la circulación fue ayer reorganizada en la mitad de la Avenida de Anaga, a su llegada a desembocadura de la calle de La Marina, donde se abrirá una pequeña parte de la gran explanada, de 40.000 metros cuadrados, que llegará hasta la Plaza de España.
Los cuatro carriles que discurren habitualmente por esta zona hasta la salida peatonal del Puerto tinerfeño quedaron reducidos a dos el pasado mes de junio, uno para cada sentido. Ayer, las dos vías fueron trasladadas unos metros hacia la zona que linda con el mar, para que los técnicos puedan emplearse en los próximos días en ensanchar la acera que linda con los comercios.
Además, los coches que se incorporan desde la Alameda deben girar ahora obligatoriamente hacia el Cabildo, mientras que hasta el momento podían dirigirse también hacia la Avenida de Anaga en dirección al Muelle Norte.
Esto provocó algunas retenciones a lo largo de todo el día, ya que en dicha intersección confluyen vehículos de tres direcciones diferentes que deben respetar un semáforo, a lo que se suma el despiste de los conductores –que aún no conocían las nuevas normas– y el embudo que se forma al atravesar el carril las dos zonas en obras de los lados.
Una vez que se inaugure esta parte de la Vía Litoral, los coches circularán por los cuatro carriles soterrados –dos en cada dirección–, cuyas obras fueron terminadas a finales del año pasado, como había planificado la Consejería de Obras Públicas del Gobierno de Canarias. Esto permitirá mejorar el tráfico entre el norte y sur de la ciudad, descongestionar la circulación en este perímetro y reducir la contaminación y el ruido en el centro.
Dámaso Arteaga adelantó asimismo que en la superficie se habilitará un único carril en dirección a la Plaza de España, para permitir que los vehículos accedan al aparcamiento subterráneo que en ella se ubica y a la Calle La Marina. Los coches que procedan de esta última también podrán incorporarse a la circulación de la vía superior y viceversa, así como las guaguas y los taxis.
El carril superior dividirá la zona peatonal en dos. A la derecha, una gran explanada diáfana y multiusos a continuación de la Alameda, en la que la constructora trabaja actualmente y donde podrán realizarse y organizarse actividades lúdicas, hasta que el Gobierno autonómico decida la utilidad que se le dará.
A la izquierda, las obras han permitido ganar espacio al mar, gracias a la rehabilitación de un antiguo tablero, propiedad del Ejecutivo canario. La zona será habilitada como un gran paseo de 2.000 metros cuadrados, que conectará con la Plaza de España y de nuevo con la Alameda. Según el concejal, "esto permitirá crear una gran zona destinada por completo a los peatones y una mayor accesibilidad de los turistas y los chicharreros hacia el centro de la ciudad".
El concejal añadió que "junto al carril se están construyendo una treintena de plazas de aparcamiento en batería para suplir las que hemos tenido que quitar con los trabajos". Los residentes continúan resignados con las obras, aunque esperanzados con su próxima conclusión. "Después de construir el túnel, que era lo más complicado, el resto estará listo enseguida", indica Julio Amancio, uno de los vecinos, para añadir que "con lo rápido que avanzan los trabajos, pronto podremos presumir de tener una nueva ciudad, abierta al mar".
Así lo confirmó el concejal de Obras y Servicios Municipales del Consistorio, Dámaso Arteaga, que ayer visitó la zona junto con otros técnicos del área para supervisar los trabajos. El edil explicó que el túnel que conectará el Cabildo con la Avenida de Anaga "está terminado" y que "solo queda rematar" la zona exterior. "Si no surge ningún imprevisto, tanto los carriles soterrados como la superficie peatonal, incluida una explanada entre la Alameda y el Puerto, estarán abiertos al público a finales del mes del marzo o como mucho a principios de abril", confirmó.
Para que los obreros puedan trabajar estos últimos meses sobre la superficie, la circulación fue ayer reorganizada en la mitad de la Avenida de Anaga, a su llegada a desembocadura de la calle de La Marina, donde se abrirá una pequeña parte de la gran explanada, de 40.000 metros cuadrados, que llegará hasta la Plaza de España.
Los cuatro carriles que discurren habitualmente por esta zona hasta la salida peatonal del Puerto tinerfeño quedaron reducidos a dos el pasado mes de junio, uno para cada sentido. Ayer, las dos vías fueron trasladadas unos metros hacia la zona que linda con el mar, para que los técnicos puedan emplearse en los próximos días en ensanchar la acera que linda con los comercios.
Además, los coches que se incorporan desde la Alameda deben girar ahora obligatoriamente hacia el Cabildo, mientras que hasta el momento podían dirigirse también hacia la Avenida de Anaga en dirección al Muelle Norte.
Esto provocó algunas retenciones a lo largo de todo el día, ya que en dicha intersección confluyen vehículos de tres direcciones diferentes que deben respetar un semáforo, a lo que se suma el despiste de los conductores –que aún no conocían las nuevas normas– y el embudo que se forma al atravesar el carril las dos zonas en obras de los lados.
Una vez que se inaugure esta parte de la Vía Litoral, los coches circularán por los cuatro carriles soterrados –dos en cada dirección–, cuyas obras fueron terminadas a finales del año pasado, como había planificado la Consejería de Obras Públicas del Gobierno de Canarias. Esto permitirá mejorar el tráfico entre el norte y sur de la ciudad, descongestionar la circulación en este perímetro y reducir la contaminación y el ruido en el centro.
Dámaso Arteaga adelantó asimismo que en la superficie se habilitará un único carril en dirección a la Plaza de España, para permitir que los vehículos accedan al aparcamiento subterráneo que en ella se ubica y a la Calle La Marina. Los coches que procedan de esta última también podrán incorporarse a la circulación de la vía superior y viceversa, así como las guaguas y los taxis.
El carril superior dividirá la zona peatonal en dos. A la derecha, una gran explanada diáfana y multiusos a continuación de la Alameda, en la que la constructora trabaja actualmente y donde podrán realizarse y organizarse actividades lúdicas, hasta que el Gobierno autonómico decida la utilidad que se le dará.
A la izquierda, las obras han permitido ganar espacio al mar, gracias a la rehabilitación de un antiguo tablero, propiedad del Ejecutivo canario. La zona será habilitada como un gran paseo de 2.000 metros cuadrados, que conectará con la Plaza de España y de nuevo con la Alameda. Según el concejal, "esto permitirá crear una gran zona destinada por completo a los peatones y una mayor accesibilidad de los turistas y los chicharreros hacia el centro de la ciudad".
El concejal añadió que "junto al carril se están construyendo una treintena de plazas de aparcamiento en batería para suplir las que hemos tenido que quitar con los trabajos". Los residentes continúan resignados con las obras, aunque esperanzados con su próxima conclusión. "Después de construir el túnel, que era lo más complicado, el resto estará listo enseguida", indica Julio Amancio, uno de los vecinos, para añadir que "con lo rápido que avanzan los trabajos, pronto podremos presumir de tener una nueva ciudad, abierta al mar".
Quedará por terminar la mayor parte de la explanada de 40.000 metros en la parte que linda con la Plaza de España.
Las caras de la Historia
De los 20 bustos que tiene el centro de la ciudad sobre personajes relevantes, ninguno es mujer y la mayoría son poetas y religiosos
ALBA BLANCO (La Opinión) La obra escultórica de La Laguna es un fiel exponente de la rica Historia de la ciudad. Casi toda está compuesta por los bustos de los hombres ilustres que contribuyeron a hacer de La Laguna uno de los municipios culturales más importantes de Canarias. De ahí que la ciudad haya dedicado distintos recovecos del casco histórico para rendirles homenaje, dar a conocer sus logros y que su nombre permanezca en la memoria. Las rutas guiadas por los bustos de los poetas que ofrece en la actualidad el profesor Emilio Farrujia han devuelto a la actualidad estas obras.
Labrados casi todos en bronce, los 20 bustos están
dedicados a personajes masculinos. Ninguna mujer figura entre las caras
que componen la historia de Aguere, entre las que se encuentran sobre
todo poetas regionalistas y curas.
Leoncio Rodríguez González ( Avenida Calvo Sotelo) 1881-1955El
busto-retrato de este periodista, fundador del periódico El Día, fue
encargado por el Ayuntamiento de La Laguna al escultor Enrique Cejas
Zaldívar y fue colocado sobre un pedestal de piedra levemente devastada
el 12 de septiembre de 1970.
Luis Álvarez Cruz (Plaza de Santo Domingo de Guzmán) 1904-1971Enrique
Cejas fue de nuevo el escultor que homenajeó a este otro popular
periodista lagunero, contemporáneo de los poetas regionalistas, muchos
de los cuales están recreados también por las calles de La Laguna y
fueron amigos suyos. Uno de sus libros más populares fue Las tabernas
literarias de la Isla, en el que cuenta diversas anécdotas relacionadas
con los escritores y las antiguas ventas o tascas en las que se reunían
para beber vino y hablar de literatura. La escultura fue inaugurada en
1974.
Guillermo Perera y Álvarez (Plaza del Adelantado) 1865-1926Este
busto fue realizado por Miguel Márquez Peñate en homenaje al poeta
lagunero que vivió en la Plaza del Doctor Olivera y estudió en el
Instituto Canarias. Bajo la figura, realizada a tamaño natural y
decorada con detalles de la flora canaria, pueden leerse algunos de sus
versos – "que a mis oídos lleguen siempre los gratos ecos de mi
tierra"–. La escultura fue inaugurada el 27 de enero de 1952.
Domingo Juan Manrique (Plaza del Adelantado) 1869-1934Poeta
romántico de origen majorero, que residió en La Laguna y se convirtió
en cantor entusiasta de la ciudad. Del mismo autor que el anterior, el
busto fue emplazado en la misma fecha en la Plaza del Adelantado, a la
que dedica los versos que pueden leerse en el pedestal: "rincón de mis
sosiegos, plaza de mis amores". La escultura representa al escritor
vestido de etiqueta y hasta la cintura.
Fermín Cedrés Hernández (Pasaje del Drago) 1844-1927En
una pequeña plazoleta, prácticamente escondida se encuentra esta figura
realizada sobre un pedestal de mármol travertino por los escultores
Evelina Martín y Francisco Rodríguez, de Talleres Bronzo. Fue inaugurada
en diciembre de 1997 muy cerca del domicilio donde residía el músico a
quien rinde homenaje el busto. Cedrés fue el compositor del popular
villancico canario Lo Divino.
Domingo Pérez Cáceres (Plaza de Los Remedios) 1892-1961El
busto-retrato del obispo de la Diócesis Nivariense es una de las pocas
esculturas de la ciudad realizada en piedra artificial. La obra mide 88
centímetros de alto y preside la entrada a la Catedral, donde se
encuentra desde el 21 de junio de 1970. Este obispo es recordado entre
los laguneros por su gran generosidad. "Vendió hasta el coche del
Obispado para dárselo a los pobres", comentan algunos vecinos.
José Peraza de Ayala (Plaza de Los Remedios) 1903-1990Fue
profesor e investigador de la Universidad de La Laguna, presidente del
Ateneo, director del Instituto de Estudios Canarios y miembro de la Real
Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife y del Instituto de
Estudios Hispánicos de Canarias. La escultura, apoyada sobre un pedestal
de granito, es obra de Fernando Garciarramos y fue inaugurada el 12 de
septiembre de 1990, el mismo año en que falleció el docente.
Santo Hermano Pedro (Calle de las Quinteras) 1626-1667Ubicada
en un recoleto lugar de la Calle de las Quinteras, la figura de bronce
fue realizada por la artista Inmaculada Serrano Sanz, en homenaje a la
canonización de este santo oriundo de Vilaflor; canonización decretada
por el Papa Juan Pablo II el 26 de febrero de 2002 en Guatemala. Fue
inaugurada el 30 de julio de ese mismo año, encargada por el
Ayuntamiento de La Laguna, y mide 1,60 metros de altura.
Hermano Ramón (Calle Viana) 1913-2002Escultura
promovida por la peña Los Viernes y el Ayuntamiento, en homenaje al
carismático profesor del Colegio Nava-La Salle, quien se dedicó a la
docencia de numerosas generaciones de laguneros. Realizada por Fernando
Garciarramos en bronce y con 1,80 metros de alto, se erige en las
proximidades del colegio donde ejerció. Fue inaugurada en abril de 2001
en presencia del propio cura.
José Hernández Amador (Plaza de Los Remedios) 1878-1905Nació
y murió en La Laguna. Fue miembro entusiasta del Ateneo lagunero, hasta
llegar a convertirse en su primer presidente. De ahí que la institución
encargara a Alonso Reyes Barroso la creación de esta figura de bronce a
tamaño real, que se levanta frente al Ateneo desde el 7 de septiembre
de 1952. El pedestal sobre el que se asienta incluye versos del propio
poeta, que representa el tránsito de la Escuela Regionalista lagunera
hacia el Modernismo literario.
Blas Cabrera Felipe (Plaza de Guillermo Rances) 1878-1945La
obra de Vicente Pérez es un homenaje de la ciudad de La Laguna a este
físico, humanista y profesor, considerado padre de la Física española .
Nació en Lanzarote y murió exiliado en México. El busto fue encargado
por la Asociación de Amigos del Instituto Cabrera Pinto y la Real
Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife e inaugurado en junio
de 2002.
Adolfo Cabrera Pinto (Plaza de Guillermo Rances) 1855-1926Profesor
y director entre 1901 y 1925 del instituto que lleva su nombre. El
busto es obra del escultor José María Perdigón Salazar y se incluye
dentro de un gran monumento del arquitecto Pelayo López y Martín-Romero.
Fue encargado por los profesores del centro educativo e inaugurado el
mismo año de la muerte del maestro, que siempre estuvo preocupado por la
promoción del instituto.
Alonso de Nava y Grimón (Plaza de la Junta Suprema) 1759-1832Busto
encargado a Fernando Garciarramos por la Real Sociedad Económica de
Amigos del País de Tenerife al cumplirse el bicentenario de la sociedad,
de la que fue elegido director perpetuo. El también IV Marqués de
Villanueva del Prado fue presidente de la Junta Suprema de Canarias y
fundador del Jardín Botánico de La Orotava. Propuso en vano traer las
Cortes de Cádiz a La Laguna.
José Tabares Barlett (Plaza de la Junta Suprema) 1850-1921El
escultor Francisco Borges Salas fue el encargado por los alumnos de la
Universidad de San Fernando de homenajear con este busto al poeta
lagunero más representativo y sobresaliente de la generación
regionalista, que llegó a ser alcalde de la ciudad, donde falleció. La
figura fue realizada entre 1931 y 1933 y financiada por suscripción
popular.
Simón Bolívar (Parque de La Constitución) 1783-1830Monumento
encargado por la Casa de Venezuela en Canarias y subvencionado por el
Gobierno venezolano, en homenaje al libertador de Venezuela, Colombia,
Ecuador, Perú, Bolivia y Panamá. Los problemas que tuvo para ejecutar
sus planes fueron tan frecuentes que llegó a afirmar de sí mismo que era
"el hombre de las dificultades". El busto de H. Aaini fue inaugurado el
13 de octubre de 1986.
José Martí Pérez (Parque de La Constitución) 1853-1895Obra
de Armando Fernández Rodríguez, encargada por el Consulado de Cuba en
Canarias en homenaje al héroe nacional de la independencia cubana. Fue
pensador, periodista, filósofo y poeta, y creador del Partido
Revolucionario Cubano. El busto, el único del municipio ejecutado en
mármol blanco de grano grueso, se asienta sobre un pedestal de hormigón
revestido de láminas de piedra y fue inaugurado el 30 de abril de 1987.
José Gervasio Artigas (Camino Largo) 1764-1850Obra
del escultor Juan Martín, encargada por la colonia canaria en
Montevideo y financiada por suscripción popular, a quien fue fundador de
Uruguay. El busto consta únicamente de la cabeza del militar y se
inauguró en 1964. Fue uno de los más importantes estadistas de la
Revolución del Río de la Plata, por lo que es honrado también en
Argentina por su contribución a la independencia.
Antonio Zerolo Herrera (Plaza de La Concepción) 1854-1923Escritor
y profesor del Instituto Canarias Cabrera Pinto, donde estudió. Mostró
siempre un hondo afecto a su tierra, Canarias, y cantó a esta y a
España. Fue uno de los poetas más representativos del regionalismo de
las Islas. El busto pertenece al escultor Francisco Borges Salas y está
realizado sobre un pedestal de piedra de cantería. Fue inaugurado el 8
de diciembre de 1926.
Juan Pérez Delgado (Nijota) (Plaza de La Concepción) 1828-1973Nació
en La Laguna y murió en Santa Cruz. Llegó a ser el más popular de los
poetas de las Islas. Nijota es el seudónimo con el que firmaba sus
artículos en La Verdad, publicación lagunera bisemanal en la que también
escribieron algunos de sus contemporáneos. Su poema La Laguna, 1953
marca el punto y final de la tradición poética de la ciudad. El busto es
obra del mismo escultor anterior y fue encargado por el Orfeón La Paz,
que lo inauguró el 9 de noviembre de 1975.
Manuel Verdugo Barlett (Plaza de 18 de Julio) 1878-1959El
monumento consta de un busto-retrato de este carismático literato, obra
del escultor Nicolás Granados y Raymundo, y un gran pedestal, cuya
creación corresponde a Alonso Reyes Barroso, quien se encargó de
esculpir figuras alegóricas que representan estelas y burbujas. Si bien
el busto es de 1942, se inaugura la obra en 1956, cuando se acaban las
alegorías de Reyes Barroso. A la inauguración asistió el propio Verdugo,
nacido circunstancialmente en Filipinas, dado que su padre era militar.
En 1908 se instaló en La Laguna y fijó su residencia en la casa del
beato José de Anchieta. Permaneció en la ciudad durante 45 años, a la
que importó las influencias poéticas modernistas del mismo Rubén Darío.
viernes, 18 de enero de 2013
San Matías enseña a sus jóvenes el camino para conseguir un trabajo en el barrio
LA OPINIÓN (La Laguna) La Fundación Proyecto Don Bosco organiza mañana en San Matías la jornada
Muchas oportunidades muy cerca de ti para mostrar a los jóvenes de la
zona las posibilidades laborales que les ofrece el barrio. Tendrá lugar
en la Plaza de la Iglesia entre las 17:00 y las 19:00 horas y se
completará además con música y actividades lúdicas de tipo deportivo
abiertas a todo el público.
El objetivo de las jornadas es presentar a los jóvenes y sus familias la red de recursos formativos y laborales que tienen lugar en San Matías y de forma más general, en Taco. Se entregará información de hasta veinte recursos distintos, entre los que se encuentran los Servicios Sociales, la oferta formativa que el sistema educativo desarrolla para jóvenes de la zona mayores de 16 años, los servicios de promoción del empleo, las ONG presentes en el barrio, así como parte de la oferta de las empresas de San Matías.
El Director en Canarias de la Fundación Proyecto Don Bosco, Miguel Ángel Rojas, resalta que "en San Matías existe un sector de población joven con dificultades para acceder al mercado laboral que aumentan cuando coincide un bajo nivel formativo y desconocimiento de los recursos de apoyo que existen". "Este proyecto tiene como objetivo llevar los recursos a la calle, hasta los jóvenes y sus familias", explicó Rojas.
El proyecto prevé desarrollar acciones de orientación, formación y búsqueda de empleo para más de 60 jóvenes del barrio que actualmente ni estudian ni trabajan. Esta jornada se enmarca en el Proyecto en Red para la Integración Don Bosco, destinado a jóvenes de entre 16 y 25 años, preferentemente aquellos que presentan dificultades para acceder al mercado laboral y la formación. Está coordinado por la Fundación Proyecto Don Bosco y financiado por la Obra Social de La Caixa, el Ayuntamiento de La Laguna y la propia Fundación.
Concretamente, esta jornada es la tercera actividad de dinamización del proyecto. Las dos primeras se han realizado en los institutos de la zona. La iniciativa permitirá entrar en contacto con más de 200 jóvenes que buscan alternativas para su inserción social y laboral.
Miguel Ángel González, concejal de Bienestar Social del Ayuntamiento de La Laguna, resaltó la importancia de este tipo de proyectos, que permiten el trabajo en red entre la Administración pública, las ONG y el tejido asociativo. "En este proyecto se han volcado más de 20 actores sociales, lo que ha permitido coordinar tres sistemas realmente relevantes, como son el sistema educativo, el sistema de empleo y el de bienestar social", concluyó el dil.
El objetivo de las jornadas es presentar a los jóvenes y sus familias la red de recursos formativos y laborales que tienen lugar en San Matías y de forma más general, en Taco. Se entregará información de hasta veinte recursos distintos, entre los que se encuentran los Servicios Sociales, la oferta formativa que el sistema educativo desarrolla para jóvenes de la zona mayores de 16 años, los servicios de promoción del empleo, las ONG presentes en el barrio, así como parte de la oferta de las empresas de San Matías.
El Director en Canarias de la Fundación Proyecto Don Bosco, Miguel Ángel Rojas, resalta que "en San Matías existe un sector de población joven con dificultades para acceder al mercado laboral que aumentan cuando coincide un bajo nivel formativo y desconocimiento de los recursos de apoyo que existen". "Este proyecto tiene como objetivo llevar los recursos a la calle, hasta los jóvenes y sus familias", explicó Rojas.
El proyecto prevé desarrollar acciones de orientación, formación y búsqueda de empleo para más de 60 jóvenes del barrio que actualmente ni estudian ni trabajan. Esta jornada se enmarca en el Proyecto en Red para la Integración Don Bosco, destinado a jóvenes de entre 16 y 25 años, preferentemente aquellos que presentan dificultades para acceder al mercado laboral y la formación. Está coordinado por la Fundación Proyecto Don Bosco y financiado por la Obra Social de La Caixa, el Ayuntamiento de La Laguna y la propia Fundación.
Concretamente, esta jornada es la tercera actividad de dinamización del proyecto. Las dos primeras se han realizado en los institutos de la zona. La iniciativa permitirá entrar en contacto con más de 200 jóvenes que buscan alternativas para su inserción social y laboral.
Miguel Ángel González, concejal de Bienestar Social del Ayuntamiento de La Laguna, resaltó la importancia de este tipo de proyectos, que permiten el trabajo en red entre la Administración pública, las ONG y el tejido asociativo. "En este proyecto se han volcado más de 20 actores sociales, lo que ha permitido coordinar tres sistemas realmente relevantes, como son el sistema educativo, el sistema de empleo y el de bienestar social", concluyó el dil.
miércoles, 16 de enero de 2013
La ciencia es cosa de mujeres
El Museo de Historia repasa la trayectoria de las 13 investigadoras más influyentes del mundo
ALBA BLANCO (La Laguna) Hasta el siglo XX, el papel de las mujeres estaba relegado a las funciones domésticas. Sin embargo, con el paso del tiempo estas han llegado no solo a alcanzar parcelas tan relevantes en la vida como la física o la medicina, sino que se han convertido en líderes al servicio de la sociedad, cuya labor ha resultado fundamental para la evolución de la humanidad.
En homenaje a su trabajo, la Universidad de La Laguna
(ULL) ha traído a la sede lagunera del Museo de Museo de Historia y
Antropología de Tenerife (MHA), en la Casa Lercaro, la exposición Mujer y
Ciencia: 13 nombres para cambiar el mundo, creada por la Cátedra Tomás
Pascual Sanz-Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana.
La exposición muestra el quehacer investigador y solidario de las
científicas más influyentes del mundo en materias como la política, la
medicina o la química. Todas ellas trabajan para que el fruto de su
labor sea útil para la humanidad, con el objetivo de mejorar la vida de
las personas.
x Flora de Pablo (España)
Doctora en Medicina,
es una de las investigadoras que mejor conoce los secretos de la
insulina. Lleva casi 20 años dedicándose al estudio de los factores de
desarrollo de los vertebrados en el Centro de Investigaciones Biológicas
del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), donde
también desarrolla su labor docente. Fue la primera mujer en presidir el
Instituto de Salud Carlos III. En 2001, fundó la Asociación de Mujeres
Investigadoras y Tecnólogas, de la que fue su primera presidenta.
x Vandana Shiva (India)
Doctora
en Física, se ha dedicado a la investigación interdisciplinar sobre
ciencia, tecnología y política medioambiental hasta convertirse en una
de las filósofas y ecologistas más prestigiosas del mundo. Empeñada en
proteger la diversidad y la integridad de los recursos vivos, es una de
las voces más críticas contra los alimentos manipulados genéticamente y
las grandes multinacionales que controlan la producción agraria mundial.
"Es hora de parar la guerra contra la Tierra", asegura.
x Jenny de la Torre (Perú)
Doctora
en Medicina y profesora del Instituto de Medicina Social, Epidemiología
y Economía de la Salud de la Charité de Berlín, así como de la Escuela
de Enfermería de la Cruz Roja de Alemania. Según confiesa, decidió
estudiar Medicina "para aliviar el sufrimiento y la enfermedad". Ha
dedicado toda su vida a ayudar a las personas sin hogar. En 1994, abrió
un consultorio para desamparados que alcanzó resonancia internacional.
En 2006, inauguró el único centro médico gratuito que existe en
Alemania.
x Adela Cortina (España)
Doctora en Filosofía y
catedrática de Ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia.
Fue la primera mujer que ingresó en la Real Academia de Ciencias
Morales y Políticas desde la fundación de esta institución en 1857.
Reconocida como una de las mayores autoridades mundiales en el ámbito de
las éticas aplicadas, es jurado de los Premios Príncipe de Asturias de
Humanidades y Ciencias Sociales. Para ella, "el desafío es que la Ética
llegue al poder". Su lucha por los derechos humanos le ha valido el
apelativo de activista de la ética.
x Tebello Nyokong (Sudáfrica)
Doctora
en Química y apasionada de las moléculas y la luz, ocupa el tercer
puesto entre los científicos sudafricanos por el número de
publicaciones, con más de 350. Su actividad investigadora se centra en
un tratamiento del cáncer que utiliza una combinación de colorante, luz
láser y oxígeno. En sus propias palabras, "las científicas somos como
modelos para las jóvenes".
x Susan George (Francia)
Doctora en
Ciencias Políticas especializada en la Unión Europea, es quizá la
escritora que más artículos ha publicado sobre el poder y las
consecuencias de la globalización. Inició su activismo político en
respuesta a las guerras de Francia en Argelia y de EEUU en Vietnam.
Comenzó entonces a trabajar en diversas ONG en favor de los derechos
humanos y la justicia social. Ha defendido personalmente campañas contra
el hambre, que considera, "no es una plaga, sino un escándalo".
x Lourdes J. Cruz (Filipinas)
Doctora
en Bioquímica, debe su prestigio científico internacional al
descubrimiento de unas sustancias venenosas producidas por ciertos
caracoles marinos, que se utilizan como analgésicos. En la actualidad,
investiga su uso potencial como anticonvulsivos para la epilepsia. Ha
combinado su pasión por la ciencia con su preocupación por las zonas
rurales más pobres de Filipinas.
x Dora Barrancos (Argentina)
Doctora
en Historia, es un referente clave a la hora de interpretar el pasado
de su país desde la óptica femenina. Ha contribuido decisivamente al
desarrollo de las ciencias sociales y la educación pública en Argentina,
así como a la ampliación de las bases democráticas, la inclusión y la
justicia social. Según ella, "las mujeres son los principales agentes
para lograr la remoción del patriarcado".
x Hayat Zirari (Marruecos)
Doctora
en Antropología Social y Etnología, es una de las especialistas más
importantes del panorama científico magrebí en cuestiones de género, y
su presencia se ha hecho indispensables en todos los foros en los que se
traten temas de la condición de la mujer en el sur del Mediterráneo. Su
lucha feminista en Marruecos le valió la cárcel durante un año en 1981 y
el sobrenombre de la demócrata del desierto.
x Ana María Cetto (México)
Doctora
en Física, sus trabajos se centran principalmente en los fundamentos de
la Mecánica Cuántica. Fue la primera mujer elegida para un alto cargo
en el Organismo Internacional de Energía Atómica. Su compromiso con la
sociedad le fue reconocido a nivel mundial, pues obtuvo el Premio Nobel
de la Plaz en 1995 por su papel en los tratados de no proliferación de
armas nucleares.
x Concepción Campa (Cuba)
Doctora en
Farmacia, encabeza el grupo de científicos que trabaja en la creación de
vacunas contra la dengue, la hepatitis y el cólera en Cuba. Campa
lideró la investigación para desarrollar la única vacuna con eficacia
probada que existe en el mundo para combatir la meningitis B y C,
crucial en la erradicación de esta enfermedad.
x Jane Goodall (Reino Unido)
Es
doctora en etología y pionera en la investigación de grandes simios en
estado salvaje. Conocida como la dama de los primates, debe su renombre
internacional a sus descubrimientos sobre el comportamiento de los
chimpancés y sus similitudes con los seres humanos, que han sido claves
en la biología y la antropología. En 1977, fundó el Instituto Jane
Goodall en la reserva de Gombe, Tanzania, que cuenta con delegaciones en
todo el mundo, para llevar a cabo proyectos de investigación y
conservación de los primates y sus hábitats.
x Elinor Ostrom (Estados Unidos)
Doctora
en Ciencias Políticas, lleva medio siglo estudiando los bienes
comunales sobre el terreno en países de todo el mundo. Sus teorías sobre
la gestión de la propiedad pública desafían la creencia convencional de
que la propiedad común es gestionada de manera pobre y debería ser
regulada por las autoridades centrales o privatizada. Siempre se ha
definido como una economista política comprometida con el desarrollo
sostenible y la exploración de diversas formas de microeconomía.
lunes, 14 de enero de 2013
Las asociaciones exigen más seguridad y limpieza al alcalde
Los santacruceros creen que el paro es el primer problema que el Gobierno debe solucionar
ALBA BLANCO (Santa Cruz de Tenerife)
Más limpieza y seguridad en las calles de Santa Cruz, más guaguas para
el barrio de La Salud, que se trabaje para reducir la tasa de paro en la
ciudad y que el alcalde se muestre más cercano con los ciudadanos.
Estas son algunas de las ideas que los vecinos han propuesto al
Ayuntamiento de Santa Cruz para contribuir a mejorar el funcionamiento
de la ciudad.
El Consistorio organizó ayer la primera jornada del Congreso de Participación Ciudadana de la capital, que continúa hoy, con el objetivo de acercar posturas entre los colectivos vecinales y los responsables municipales. Con este encuentro, el Gobierno local invita a los santacruceros a participar en la toma de decisiones sobre el futuro de la ciudad y elevar a los órganos de gobierno sus demandas.
Los representantes de los distintos barrios coinciden en que la comunicación con el Ayuntamiento es "buena". Sin embargo, la mayoría asegura que muchas de las demandas que presentan en el Consistorio no son atendidas. "Hasta el momento, tan solo han hecho caso a un 30% de nuestras peticiones", asegura Jesús Pérez, presidente de la Asociación Nuestra Señora del Carmen, de Valleseco.
Juan Miguel Rojas, responsable del colectivo San Francisco Rey, de García Escámez, discrepa en este sentido. "Nos atienden cada vez que se lo pedimos, tanto como para reponer una alcantarilla como para cualquier cosa", asegura, para añadir que "gracias a eso hemos conseguido que nos hayan ido arreglando el barrio poco a poco, aunque aún queda mucho por hacer".
Jesús Pérez destaca que "hay barrios como Valleseco y, en general, todos los de Anaga que están totalmente abandonados por el Ayuntamiento". "El alcalde debería acudir más a ellos para charlar con los vecinos y ver en primera persona los problemas que existen y en los que se debe trabajar", añade.
Alberto Bolaños, represente del colectivo vecinal Cueva Roja, de Barrio Nuevo, insta al Gobierno local a actuar en profundidad sobre su distrito: "Somos la zona con mayor exclusión social de toda Europa y el barrio está absolutamente dejado de lado por parte de los responsables municipales", declaró.
Rojas, por su parte, considera necesarios más barrenderos y más contenedores en la ciudad. "Así también se contribuiría a crear puestos de trabajo, que es lo más importante ahora mismo". En esto coincide con Raúl Miranda, presidente de la Asociación de Vecinos Tercera Edad del barrio de La Alegría: "El Gobierno debería centrar todos sus esfuerzos en reducir la tasa de paro, que es el mayor problema que tenemos en Santa Cruz", indicó. Miranda propuso además una mejora en las infraestructuras, el pavimento y el alumbrado de la capital, una idea en la que coincidieron varias asociaciones.
Para Juan Florido, "en Santa Cruz es necesaria más seguridad". "En barrios como Ofra hay demasiada delincuencia en las calles y, sobre todo, se mueve mucha droga. Tiene que haber más policía para controlarlo", subrayó el presidente de la Asociación Damana.
Por último, el colectivo vecinal de guaguas de La Salud exigió que se incrementen las conexiones del barrio con el centro de la capital. Yasmina Cedrés asegura que "desde que acortaron el trayecto de la 901, ya solo nos queda la 906 para subir a la parte alta del barrio". "Ahora bajar a Santa Cruz es una odisea y no podemos permitir que la gente tarde una hora en llegar a su puesto de trabajo", indicó.
El Ayuntamiento aprovechó el congreso para convencer a los colectivos de que es necesario que se inscriban en el registro municipal para formar parte de la vida del municipio, ya que el 68% de las asociaciones vecinales no se han apuntado en el censo oficial, de manera que no pueden acceder a subvenciones ni locales públicos. No existen para el Consistorio.
Según los últimos datos, Santa Cruz cuenta con 207 asociaciones legales de las 641. Entre ellas se encuentran los 150 colectivos que ayer participaron en el Congreso. Además, asistieron representantes de otros municipios que, tras la ponencia sobre participación ciudadana del profesor de Geografía de la Universidad de La Laguna Vicente Zapata, debatieron sus propuestas en mesas de trabajo.
40 años de arena rubia
La Playa de Las Teresitas cumple cuatro décadas desde que se trajo del Sáhara la fina tierra blanca. Costó 50 millones de pesetas y tuvo que reponerse en 2008
ALBA BLANCO (Santa Cruz de Tenerife)
La Playa de Las Teresitas cumple este año cuatro décadas como la costa
artificial más grande de Tenerife. Desde que en 1973 la arena negra
original se reemplazara por tierra importada del desierto del Sáhara, la
única playa de la capital se ha convertido en la más concurrida de la
Isla, mientras que los vecinos de San Andrés añoran la costa natural que
bañaba el pueblo hasta hace 40 años.
En 1973, esta playa, situada en el margen izquierdo del Barranco de San Andrés y formada por bancos de arena negras y depósitos litorales de cantos rodados fue objeto de una regeneración profunda consistente en el vertido y explanación sobre el sustrato existente de varios miles de toneladas de arena procedente del antiguo Sáhara español, y en la construcción de dos espigones laterales y una escollera con objeto de preservar la conservación de la nueva tierra.
Hasta su transformación, la Playa de Las Teresitas estaba dividida en tres partes bien diferenciadas que poseían nombres distintos. La primera y más próxima a San Andrés era conocida como Tras la Arena, donde los vecinos solían bañarse y organizar merendolas al atardecer. La segunda, Los Moros, estaba en medio y tomaba su nombre de un grupo de marroquíes que se asentaron en la zona. Por último estaba la parte localizada en el Barranco de Las Teresas. De ahí tomó la playa su nombre actual tras la remodelación.
La antigua costa de Las Teresitas apenas tenía una pequeña zona de arena negra. El resto era de piedra, sobre la que se aposentaban los bañistas. "Era una playa muy peligrosa, porque el agua golpeaba con mucha fuerza y cuando había pleamar las olas llegaban hasta el final y rompían contra las piedras", recuerda Antonio López, quien asegura que "incluso llegó a morir gente".
López es propietario del quiosco Sara, situado en la playa en la actualidad. Su madre ya regentaba allí un pequeño puesto de madera de 30 metros cuadrados ocho años antes de que se llevase a cabo la transformación de la costa. "Vendía sardinas fritas que compraba a los pescadores de San Andrés cuando regresaban de su faena", evoca el empresario, para añadir que "una vez que se trajo la arena nueva ya se pusieron los quioscos que tenemos ahora".
Antonio López, a diferencia del resto de vecinos, considera que "aunque ya no es natural, la playa está mucho mejor ahora". "Las Teresitas es desde 1973 una de las playas más bonitas de la Isla", considera. En aquella época, esta zona de baño no era frecuentada por turistas y apenas por santacruceros, como ocurre en la actualidad. Por entonces, un pequeño camino en la montaña que conducía a Igueste de San Andrés era el medio de acceso por el que llegaban a pie los bañistas hasta la orilla. "En medio de la playa había un balneario privado que pertenecía a una familia belga", cuenta Eustasio Melián, vecino del pueblo.
La fuerza del agua y el viento que siempre ha caracterizado a Las Teresitas –dada la orientación y ubicación de esta playa– hacían de la costa de San Andrés un lugar propicio para el surf por aquellos años. Según Melián, "los vecinos venían con tablones de madera y se lanzaban al agua a coger olas". "Era muy divertido", asegura.
La escasa arena negra de origen volcánico de la que se componía esta costa chicharrera a mediados del siglo pasado fue desapareciendo a medida que las empresas constructoras de la ciudad se abastecían de ella para obtener su material. Esto, unido a que la construcción del Puerto de Santa Cruz hizo desaparecer las antiguas playas de Ruiz, San Antonio y Los Melones, llevó al Ayuntamiento capitalino a plantearse en 1953 la construcción de una playa artificial en San Andrés, ya que la zona de baño ofrecía la posibilidad de ser transformada, dada su gran extensión.
En 1961, el Ministerio de la Vivienda aprobó el Plan de Ordenación del barrio de San Andrés y su costa. Los ingenieros Pompeyo Alonso y Miguel Pintor diseñaron la nueva playa en un proyecto que quedó aprobado por el Ayuntamiento en junio de 1965, y dos años más tarde una Orden Ministerial autorizó las obras.
La transformación de la zona suponía ensanchar la parte arenosa hasta los 80 metros, por lo que el mar ganó terreno sobre el litoral, lo que supuso la expropiación de decenas de fincas ubicadas frente a la playa, gracias a las que subsistían familias enteras en San Andrés.
Francisca Melián recuerda que "la agricultura era la principal fuente de riqueza en el pueblo, por encima de la pesca". "Se arrojaron muchas lágrimas con la transformación de la playa", asegura Melián. Según esta vecina, "de las huertas anexas a Las Teresitas se obtenían unos plátanos, mangos, tomates y aguacates exquisitos".
La fuerza que el mar alcanza en esta zona obligó a construir un escalón de corte dentro del mar y un dique rompeolas para reducir el peligro que suponía para los bañistas y evitar que el agua arrastrara la nueva arena blanca. La obra de la escollera, de un kilómetro de longitud y emplazada a 150 metros de la orilla, se realizó en 1968.
Al Ayuntamiento de Santa Cruz le salía demasiado caro cubrir el casi kilómetro y medio de longitud que adquirió la nueva playa con el tipo de arena volcánica que había hasta entonces, dado el elevado coste de esta por su escasez. Para regenerar y acondicionar la zona, resultaba más económico importar la tierra del desierto del Sáhara Occidental –que entonces era colonia española–, por lo que el consistorio chicharrero decidió comprar arena blanca de la zona saharaui de El Aaiún.
El traslado
En 1971, el Ayuntamiento solicitó al Banco de Crédito Local 50 millones de pesetas para adquirir el material. Se anunció entonces que un total de 150.000 metros cúbicos de arena (270.000 toneladas aproximadamente) llegarían en breve a Las Teresitas. En total, se transportaron cinco millones de sacos de arena rubia a bordo del barco Gopegui, de la compañía Fosfatos de Bucraa. Los trabajos de vertido sobre la playa se realizaron durante los seis primeros meses de 1973.
Finalmente, el 15 de junio de ese mismo año, la Playa de Las Teresitas se abrió al público. "Al principio, la gente tenía miedo de pisar la arena nueva, porque en ella había escorpiones, hormigas rojas, cigarrones y alacranes, que los niños ponían en las cañas de pescar y con ellos asustaban a la gente", apunta Francisca Melián, vecina de San Andrés. Según afirma, "el pueblo nunca ha aceptado la transformación que se hizo de la playa, porque la original era preciosa y natural, pero nuestras opiniones nunca se tuvieron en cuenta".
El acantilado que rodeaba la costa hasta hace 40 años resguardaba la playa del viento de Las Teresitas que tanto critican los chicharreros en la actualidad. Sin embargo, la expansión de la costa implicó recortar el barranco, de manera que las corrientes soplan ahora aún con más fuerza que antes. Esto implica que, a pesar de que la escollera minimiza la acción del oleaje y con ello aminora la movilidad de los arenales, el viento levanta y arrastra muy frecuentemente los granos adentrándolos hacia el mar. Al impedir la escollera y los espigones que la fuerza del mar devuelva la arena a la zona de tierra firme, el escalón sumergido en el agua va alcanzando paulatinamente el nivel de la orilla, de manera que la cantidad de arena blanca en el espacio seco de la playa va mermando paulatinamente.
El problema
Este problema podría haberse evitado si se hubiese apostado por un tipo de arena de grano más grueso, ya que en ese caso se habría minimizado e incluso anulado la influencia del viento en la dinámica de estos arenales. La tierra negra original de Las Teresitas era de un grano mucho mayor que el actual y estaba integrada por minerales más pesados que los vertidos posteriormente en su superficie –cuarzo, anortita, calcita, sericita y hematites–, por lo que resistían mejor a la acción del viento.
Cuando en 1973 el Ayuntamiento de Santa Cruz decidió apostar por la arena del Sáhara para cubrir Las Teresitas –más atractiva para el turismo y para su uso lúdico–, los responsables ya sabían que este tipo de tierra no posee el suficiente peso como para resistir a las corrientes. Sin embargo, a la hora de elegir el nuevo sustrato primaron las razones económicas, dado el elevado coste de la arena negra respecto de la tierra de El Aaiún.
Así lo reconoció el entonces alcalde, De Loño Pérez, quien declaró: "Siento no disponer de medios taumatúrgicos para poder dotar a la playa de la arena que requiere y hemos de conformarnos con las posibilidades que tenemos y aceptar los inconvenientes, ajenos a los deseos del Ayuntamiento".
La acción de la lluvia en la movilidad de estos arenales es prácticamente nula, puesto que las precipitaciones en la zona de San Andrés son muy escasas y débiles. Sin embargo, otro factor condicionante es la acción humana. Se trata de una playa muy concurrida durante todo el año donde existe una continuada acción de limpieza y explanación de las arenas superficiales por parte de los operarios del Ayuntamiento de Santa Cruz, mediante palas mecánicas niveladoras que recubren con la tierra existente aquellas zonas donde empieza a aflorar el sustrato anterior, pero sin realizar nuevos aportes arenosos a la playa. Como consecuencia, Las Teresitas va perdiendo arena día a día desde que se llevara a cabo el recubrimiento de la playa en el año 73.
En 1973, esta playa, situada en el margen izquierdo del Barranco de San Andrés y formada por bancos de arena negras y depósitos litorales de cantos rodados fue objeto de una regeneración profunda consistente en el vertido y explanación sobre el sustrato existente de varios miles de toneladas de arena procedente del antiguo Sáhara español, y en la construcción de dos espigones laterales y una escollera con objeto de preservar la conservación de la nueva tierra.
Hasta su transformación, la Playa de Las Teresitas estaba dividida en tres partes bien diferenciadas que poseían nombres distintos. La primera y más próxima a San Andrés era conocida como Tras la Arena, donde los vecinos solían bañarse y organizar merendolas al atardecer. La segunda, Los Moros, estaba en medio y tomaba su nombre de un grupo de marroquíes que se asentaron en la zona. Por último estaba la parte localizada en el Barranco de Las Teresas. De ahí tomó la playa su nombre actual tras la remodelación.
La antigua costa de Las Teresitas apenas tenía una pequeña zona de arena negra. El resto era de piedra, sobre la que se aposentaban los bañistas. "Era una playa muy peligrosa, porque el agua golpeaba con mucha fuerza y cuando había pleamar las olas llegaban hasta el final y rompían contra las piedras", recuerda Antonio López, quien asegura que "incluso llegó a morir gente".
López es propietario del quiosco Sara, situado en la playa en la actualidad. Su madre ya regentaba allí un pequeño puesto de madera de 30 metros cuadrados ocho años antes de que se llevase a cabo la transformación de la costa. "Vendía sardinas fritas que compraba a los pescadores de San Andrés cuando regresaban de su faena", evoca el empresario, para añadir que "una vez que se trajo la arena nueva ya se pusieron los quioscos que tenemos ahora".
Antonio López, a diferencia del resto de vecinos, considera que "aunque ya no es natural, la playa está mucho mejor ahora". "Las Teresitas es desde 1973 una de las playas más bonitas de la Isla", considera. En aquella época, esta zona de baño no era frecuentada por turistas y apenas por santacruceros, como ocurre en la actualidad. Por entonces, un pequeño camino en la montaña que conducía a Igueste de San Andrés era el medio de acceso por el que llegaban a pie los bañistas hasta la orilla. "En medio de la playa había un balneario privado que pertenecía a una familia belga", cuenta Eustasio Melián, vecino del pueblo.
La fuerza del agua y el viento que siempre ha caracterizado a Las Teresitas –dada la orientación y ubicación de esta playa– hacían de la costa de San Andrés un lugar propicio para el surf por aquellos años. Según Melián, "los vecinos venían con tablones de madera y se lanzaban al agua a coger olas". "Era muy divertido", asegura.
La escasa arena negra de origen volcánico de la que se componía esta costa chicharrera a mediados del siglo pasado fue desapareciendo a medida que las empresas constructoras de la ciudad se abastecían de ella para obtener su material. Esto, unido a que la construcción del Puerto de Santa Cruz hizo desaparecer las antiguas playas de Ruiz, San Antonio y Los Melones, llevó al Ayuntamiento capitalino a plantearse en 1953 la construcción de una playa artificial en San Andrés, ya que la zona de baño ofrecía la posibilidad de ser transformada, dada su gran extensión.
En 1961, el Ministerio de la Vivienda aprobó el Plan de Ordenación del barrio de San Andrés y su costa. Los ingenieros Pompeyo Alonso y Miguel Pintor diseñaron la nueva playa en un proyecto que quedó aprobado por el Ayuntamiento en junio de 1965, y dos años más tarde una Orden Ministerial autorizó las obras.
La transformación de la zona suponía ensanchar la parte arenosa hasta los 80 metros, por lo que el mar ganó terreno sobre el litoral, lo que supuso la expropiación de decenas de fincas ubicadas frente a la playa, gracias a las que subsistían familias enteras en San Andrés.
Francisca Melián recuerda que "la agricultura era la principal fuente de riqueza en el pueblo, por encima de la pesca". "Se arrojaron muchas lágrimas con la transformación de la playa", asegura Melián. Según esta vecina, "de las huertas anexas a Las Teresitas se obtenían unos plátanos, mangos, tomates y aguacates exquisitos".
La fuerza que el mar alcanza en esta zona obligó a construir un escalón de corte dentro del mar y un dique rompeolas para reducir el peligro que suponía para los bañistas y evitar que el agua arrastrara la nueva arena blanca. La obra de la escollera, de un kilómetro de longitud y emplazada a 150 metros de la orilla, se realizó en 1968.
Al Ayuntamiento de Santa Cruz le salía demasiado caro cubrir el casi kilómetro y medio de longitud que adquirió la nueva playa con el tipo de arena volcánica que había hasta entonces, dado el elevado coste de esta por su escasez. Para regenerar y acondicionar la zona, resultaba más económico importar la tierra del desierto del Sáhara Occidental –que entonces era colonia española–, por lo que el consistorio chicharrero decidió comprar arena blanca de la zona saharaui de El Aaiún.
El traslado
En 1971, el Ayuntamiento solicitó al Banco de Crédito Local 50 millones de pesetas para adquirir el material. Se anunció entonces que un total de 150.000 metros cúbicos de arena (270.000 toneladas aproximadamente) llegarían en breve a Las Teresitas. En total, se transportaron cinco millones de sacos de arena rubia a bordo del barco Gopegui, de la compañía Fosfatos de Bucraa. Los trabajos de vertido sobre la playa se realizaron durante los seis primeros meses de 1973.
Finalmente, el 15 de junio de ese mismo año, la Playa de Las Teresitas se abrió al público. "Al principio, la gente tenía miedo de pisar la arena nueva, porque en ella había escorpiones, hormigas rojas, cigarrones y alacranes, que los niños ponían en las cañas de pescar y con ellos asustaban a la gente", apunta Francisca Melián, vecina de San Andrés. Según afirma, "el pueblo nunca ha aceptado la transformación que se hizo de la playa, porque la original era preciosa y natural, pero nuestras opiniones nunca se tuvieron en cuenta".
El acantilado que rodeaba la costa hasta hace 40 años resguardaba la playa del viento de Las Teresitas que tanto critican los chicharreros en la actualidad. Sin embargo, la expansión de la costa implicó recortar el barranco, de manera que las corrientes soplan ahora aún con más fuerza que antes. Esto implica que, a pesar de que la escollera minimiza la acción del oleaje y con ello aminora la movilidad de los arenales, el viento levanta y arrastra muy frecuentemente los granos adentrándolos hacia el mar. Al impedir la escollera y los espigones que la fuerza del mar devuelva la arena a la zona de tierra firme, el escalón sumergido en el agua va alcanzando paulatinamente el nivel de la orilla, de manera que la cantidad de arena blanca en el espacio seco de la playa va mermando paulatinamente.
El problema
Este problema podría haberse evitado si se hubiese apostado por un tipo de arena de grano más grueso, ya que en ese caso se habría minimizado e incluso anulado la influencia del viento en la dinámica de estos arenales. La tierra negra original de Las Teresitas era de un grano mucho mayor que el actual y estaba integrada por minerales más pesados que los vertidos posteriormente en su superficie –cuarzo, anortita, calcita, sericita y hematites–, por lo que resistían mejor a la acción del viento.
Cuando en 1973 el Ayuntamiento de Santa Cruz decidió apostar por la arena del Sáhara para cubrir Las Teresitas –más atractiva para el turismo y para su uso lúdico–, los responsables ya sabían que este tipo de tierra no posee el suficiente peso como para resistir a las corrientes. Sin embargo, a la hora de elegir el nuevo sustrato primaron las razones económicas, dado el elevado coste de la arena negra respecto de la tierra de El Aaiún.
Así lo reconoció el entonces alcalde, De Loño Pérez, quien declaró: "Siento no disponer de medios taumatúrgicos para poder dotar a la playa de la arena que requiere y hemos de conformarnos con las posibilidades que tenemos y aceptar los inconvenientes, ajenos a los deseos del Ayuntamiento".
La acción de la lluvia en la movilidad de estos arenales es prácticamente nula, puesto que las precipitaciones en la zona de San Andrés son muy escasas y débiles. Sin embargo, otro factor condicionante es la acción humana. Se trata de una playa muy concurrida durante todo el año donde existe una continuada acción de limpieza y explanación de las arenas superficiales por parte de los operarios del Ayuntamiento de Santa Cruz, mediante palas mecánicas niveladoras que recubren con la tierra existente aquellas zonas donde empieza a aflorar el sustrato anterior, pero sin realizar nuevos aportes arenosos a la playa. Como consecuencia, Las Teresitas va perdiendo arena día a día desde que se llevara a cabo el recubrimiento de la playa en el año 73.
Más toneladas
En 1998, 25 años después de reconstrucción de la costa de San Andrés, el Ayuntamiento de Santa Cruz, dirigido entonces por Miguel Zerolo, decide reponer la arena para sufragar las pérdidas que se habían producido hasta el momento. La playa volvió a regenerarse con otras 2.800 toneladas importadas de nuevo desde el Sáhara, que costaron 400 millones de pesetas. Los trabajos duraron siete meses, hasta noviembre de 1998.
Desde entonces, las opiniones se dividen entre los más nostálgicos, como Miguel Jorge Expósito, quienes consideran que con la nueva obra "se ha destrozado la playa"; y los que piensan, como Antonio López, que "la zona ha mejorado considerablemente, a falta de rehabilitar las infraestructuras para los bañistas".
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