jueves, 18 de abril de 2013

El Consistorio modifica la ordenanza del uso de las playas

Javier Abreu destaca en que los cambios aclaran que el horario recogido en la norma se refiere solo al servicio de socorrismo

 

El Ayuntamiento de La Laguna, a través del área de Servicios Municipales, se ha visto obligado a introducir cambios en el texto de la ordenanza reguladora del uso público de las piscinas y playas del litoral lagunero para especificar algunos artículos que habían dado lugar a confusión.

Ante las acusaciones recibidas por parte de la oposición, en las que los representantes de los grupos municipales Sí se Puede y Por Tenerife culpaban al Gobierno local de limitar el horario permitido para el baño en las costas del municipio y prohibir determinadas prácticas que consideran "derechos de los ciudadanos", Javier Abreu, concejal de Servicios Municipales del Ayuntamiento de La Laguna, explicó que "vamos a introducir algunas aclaraciones en la redacción porque nuestra intención nunca ha sido ni será la de prohibir, sino facilitar la vida de los ciudadanos y, en este caso, especificar cuáles son nuestras responsabilidades y cuáles las de los usuarios de las playas y piscinas del municipio".

El teniente de alcalde quiso aclarar que "lo que buscamos con esta ordenanza es mejorar la convivencia de los laguneros". En este sentido, Javier Abreu explicó que la norma fue remitida a las asociaciones de vecinos, a los colectivos afectados y a los grupos políticos para que hicieran sus aportaciones y alegaciones antes de ser llevada a pleno, en el que fue aprobada. La ordenanza fue publicada en el Boletín Oficial de la Provincia de Santa Cruz de Tenerife y actualmente se encuentra en periodo de alegaciones hasta el próximo 3 de mayo.

Según Abreu, en el punto que ha creado más dudas, el referido a los horarios de uso y disfrute de las piscinas, "hemos concretado que no se ha limitado el tiempo de baño. Solo establecemos un horario por el que los ciudadanos sabrán en qué momento y en qué lugar tendrán a su disposición el servicio de socorrismo y salvamento". "Fuera de esas horas, la responsabilidad es exclusivamente de los ciudadanos", subrayó el concejal.

Para aclarar este concepto, los técnicos municipales han sustituido el artículo dos en su séptimo apartado por el siguiente texto: El horario de vigilancia y socorrismo será el que se establezca en cada momento por el Ayuntamiento de La Laguna. Es decir, que el horario se refiere únicamente al servicio de seguridad costera. Cualquier usuario podrá hacer uso de las instalaciones bajo su responsabilidad sin ningún tipo de restricción, excepto aquellas que se establezcan durante un periodo determinado por cuestiones de emergencia, salud o alarma, como la bandera roja.

El artículo 19, en su cuarto apartado, incide en esta idea tras eliminar el texto referido a situaciones de emergencia: Las personas que deseen bañarse fuera del horario establecido para los servicios de salvamento y socorrismo, lo harán bajo su exclusiva responsabilidad, reza el nuevo texto.

También se ha modificado el artículo 20 en su segundo punto para especificar que el cierre de una playa o zona de baño vendrá determinado por las condiciones de seguridad y salubridad que existan en la zona y que puedan afectar al usuario de la misma.

Respecto al régimen sancionador, en el apartado de infracciones, el texto puntualiza que solo serán multados los propietarios de los animales que paseen por la zona de baño, es decir, por las propias piscinas; y las personas que hagan fuegos fuera de los puntos permitidos. En relación con esto, también ha sido modificado el artículo 14 en su segundo punto para especificar que la utilización de barbacoas está permitida siempre que se comunique previamente al Ayuntamiento.

Además, en el artículo nueve se introduce una corrección solicitada por los vecinos para permitir el paso y tránsito de vehículos autorizados a la zona.

Los grupos municipales Sí se Puede y Por Tenerife han manifestado su intención de presentar alegaciones a la ordenanza y han convocado una reunión informativa con los ciudadanos de Bajamar y La Punta la próxima semana en torno al documento.

José Carlos Marrero, presidente de la comisión ciudadana para la redacción de la ordenanza de convivencia, aseguró que su colectivo comenzará a estudiar la norma a partir del próximo 29 de abril para presentar sus sugerencias al respecto.
 

La Corporación rejuvenece

Los alumnos de 13 colegios de La Cuesta y Taco exponen al alcalde sus demandas sobre el municipio en un pleno juvenil

 

(La Opinión) Más zonas verdes, reformar las canchas deportivas y cambiar el horario de las actividades extraescolares. Estas fueron algunas de las peticiones que los alumnos de 13 colegios de La Cuesta y Taco hicieron al alcalde de La Laguna, Fernando Clavijo, durante el pleno juvenil que tuvo lugar en la mañana de ayer. 

Adrián Negrín, del colegio Mailop, expuso al regidor la necesidad de limpiar los barrancos y solares abandonados de San Miguel de Chimisay, adecuar las tapas de las alcantarillas del barrio y podar los árboles de El Cardonal, algo que Clavijo se comprometió a revisar. Además, los alumnos de este centro propusieron cambiar el horario de las actividades extraescolares para que los colegios concertados, en los que hay clase por la tarde, tengan acceso a ellas. 

Kilian Melián, del centro educativo San Jerónimo, pidió al alcalde que se realicen obras de mejora y mantenimiento en las canchas deportivas del barrio. "Están en mal estado y falta seguridad y limpieza", explicó el pequeño concejal. Clavijo prometió a los jóvenes que atendería su petición y exigió su colaboración para cuidar y respetar estas zonas.

Estefanía Rodríguez, del colegio Pureza de María, pidió al regidor que impulse la rehabilitación de los techos deteriorados en el centro ciudadano El Tranvía, algo que, según informó el alcalde, se llevará a cabo antes del verano.

Los alumnos del centro San Pablo demandaron más zonas verdes en la zona de La Cuesta, algo que, según indicó Fernando Clavijo, ya contempla el nuevo Plan General, que prevé la construcción de un gran pulmón verde de 17.000 metros cuadros en La Higuerita y otro destinado al campo de fútbol de El Charcón. 

Además, los estudiantes exigieron más actividades municipales destinadas a los jóvenes, expusieron su intención de participar en las rutas culturales organizadas en el municipio y solicitaron que se incrementen las zonas habilitadas para el aparcamiento de vehículos escolares.

Los alumnos del Cisneros Alter invitaron al alcalde a visitar su centro y este instó a los estudiantes a participar en el Foro de la Juventud.
 

miércoles, 17 de abril de 2013

Las fachadas de La Verdellada sufren derrumbes

Los vecinos se muestran precupados ante la caída de cascotes por tercera vez en este año

 

El pasado lunes, la fachada de uno de los edificios de La Verdellada sufrió desprendimientos en una de sus cornisas. Se trata del tercer caso de derrumbe en los edificios de este barrio lagunero en el último año, algo que ha incrementado la incipiente preocupación de los vecinos y los responsables municipales. El retraso en la financiación estatal ha paralizado las obras de rehabilitación de estas viviendas de promoción pública cuyo deterioro exige que las reparaciones se lleven a cabo cuanto antes. 

Los bomberos acudieron el pasado lunes al lugar para acceder con un camión adaptado hasta la quinta planta del bloque 6 de la segunda fase de la urbanización, donde se habían producido los desprendimientos. Los efectivos retiraron de la fachada de este último piso los restos de cascotes que estaban a punto de desplomarse y, por lo tanto, ponían en peligro la seguridad de los transeúntes que pasaban por la calle sobre la que habían caído los restos de cornisa. 

El Área de Rehabilitación Integral (ARI) de la zona, como se denominan los trabajos de reconstrucción que se llevarán a cabo en este y otros tres barrios de La Laguna, se encuentra ahora mismo en su tercera fase, cuya financiación se ha visto obligada a adelantar el Ayuntamiento de La Laguna para evitar su paralización, ante el retraso en las partidas estatales. 

El Ministerio de Vivienda aporta el 40% del presupuesto para cada fase, que se completa con la aportación municipal, la autonómica y la de los vecinos. Una vez finalizadas la primera y la segunda la fase del proyecto, la cuarta y la quinta se han quedado fuera de los Presupuestos Generales para este año, lo que retrasará aún más la finalización de las obras. Precisamente el edificio que sufrió los desprendimientos es uno de los que tiene prevista su rehabilitación con la cuarta fase, ahora paralizada por los recortes estatales. 

Jonathan Domínguez, concejal de Obras e Infraestructuras del Ayuntamiento de La Laguna, explicó que "es evidente que la falta de presupuesto está afectando en el retraso de los trabajos y el consecuente deterioro de las viviendas. El Ayuntamiento está presionando para que el dinero del Estado para la cuarta fase llegue en 2014, como se comprometió la Subdelegación del Gobierno con el alcalde, y que sea este mismo año cuando se firme el convenio de ejecución de la quinta, que estaría terminada entre 2017 y 2018". 

El edil afirmó que el ARI de La Verdellada es un proyecto "pionero y ejemplar" en Canarias, que comenzó a ejecutarse en 2006. El concejal destacó la necesidad de llevar a cabo las reformas cuanto antes: "Son edificios de más de 40 años de antigüedad que tan solo han sido rehabilitados en una ocasión antes del ARI", indicó. 

Domínguez destacó que "el 60% de los vecinos son pensionistas y parados con bajos recursos que aún así han hecho el esfuerzo de aportar 700 euros por vivienda para financiar las obras". El ARI de La Verdellada contempla, entre otros proyectos, la rehabilitación de las fachadas y la implantación de ascensores y salidas de emergencia en los edificios. 

El presidente de la Asociación de Vecinos Los Verdeños, Moisés Afonso, comentó que" las obras son vitales para el barrio, por lo que si no hay respuesta en breve por parte del Ministerio, habrá que volver a movilizarse".
 

martes, 16 de abril de 2013

´Hoy Canarias se viste de gitana´

El Espacio Cultural Aguere sirve de escenario a la gala del Día del Pueblo Calé

 

"Hoy Canarias se viste de gitana", repetía ayer orgulloso el presidente de la comunidad calé en Tenerife, José Heredia. El Espacio Cultural Aguere de La Laguna acogió el acto más multitudinario y relevante del Archipiélago para celebrar el Día del Pueblo Gitano. Más de un centenar de miembros de esta etnia procedentes de toda la Isla asistieron a una gala promovida por la Asociación de Mujeres Gitanas Romí Camela Naquerar, en la que el colectivo hizo entrega como cada año de sus habituales premios en reconocimiento a las personalidades e instituciones que luchan en su labor diaria por la promoción del pueblo gitano.

"Nos ha costado mucho organizar esta fiesta, pero el Ayuntamiento lagunero nos ha ayudado mucho y nos sentimos muy contentos", explicó Josefa Santiago, presidenta de la asociación, para añadir que "esperamos poder repetirla muchos años".

Diego Fernández, director de la Fundación Instituto de Cultura Gitana, fue uno de los premiados. "Ser mujer y gitana supone ser doblemente discriminada por la sociedad", afirmó Fernández. Según el presidente, "debemos luchar todos en pro del feminismo gitano, porque en las mujeres está el futuro del pueblo calé".

Asimismo, fueron galardonados con los premios Romí Elena Máñez, directora general del Instituto Canario de Igualdad; Estefanía Castro, directora de Juventud; la periodista Puchi Méndez y los concejales del Ayuntamiento de La Laguna María José Castañeda y Juan Miguel Mena, entre otros. La primera, en calidad de edil de Cultura, afirmó sentirse "orgullosa" de poder colaborar en la celebración del acto y se comprometió a "seguir luchando por la igualdad e integración del pueblo gitano".

Además, la compañía de la bailaora Triana Cortés deleitó a los asistentes con su espectáculo de flamenco Las caras de la esencia. Por último, el fotógrafo Miguel Heredia inauguró su exposición de retratos de mujeres gitanas Gipsy Woman, que, para el artista, "se merecen este reconocimiento por saber transmitir, cuidar y guardar los valores de nuestra cultura de unas generaciones a otras".
 

lunes, 15 de abril de 2013

El refugio de los mochileros

Lagarto Hostel, en Valle de Guerra, ofrece alojamiento a los aventureros y actividades como excursiones en kayak y barranquismo

 

En un tranquilo paraje de la localidad lagunera de Valle de Guerra, junto a La Barranquera y apartado del bullicio de la capital y de las zonas más turísticas, se reúnen cada día visitantes de todos los países del mundo que, cargados con sus mochilas, escogen uno de los rincones más apartados del municipio para tomar fuerzas en sus días de recorrido por la Isla. 

Lagarto Backpackers Hostel no es el típico albergue juvenil de cuantos se encuentran repartidos por todo el mundo. Se trata de un centro de actividades que ofrece a sus clientes excursiones y deportes al aire libre en cuyo precio se incluye el alojamiento. De hecho, en este hostal uno no puede pagar solo por quedarse a dormir. 

Lo puso en marcha en junio de 2012 un italiano, Vitto Castoldi, a propuesta de un amigo. "Llevábamos tres años en España y nos dimos cuenta de que en Tenerife no existían servicios de este tipo, tan comunes en Europa", explica el responsable, "así que como con la crisis buscábamos poner en marcha un negocio para ganarnos la vida". "Alquilamos este chalé y creamos el único centro de actividades de este tipo que hay en todo el norte de la Isla", matiza. 

En Lagarto Backpackers todo es compartido por los usuarios, desde el DVD o el equipo de música, ubicados en el salón central, como la librería, compuesta por donaciones de los distintos clientes y en la que el único requisito para adquirir un ejemplar es dejar otro propio.


Para el alojamiento, el hostal dispone tres habitaciones: dos compartidas, de siete y cinco camas respectivamente, y tres cuartos privados para dos o tres personas.

A pesar de que los jóvenes pasan poco tiempo en el albergue, acaban conviertiéndose en una pequeña familia, pues la convivencia es continua, no solo en las actividades organizadas. "Los desayunos y las cenas son compartidos", explica Castoldi. "Quedamos todos en la cocina y preparamos juntos la comida, empleados incluidos. Por eso, al final se convierten más en amigos que en clientes", asegura el dueño de Lagarto Hostel.


Los usuarios pasan prácticamente todo el día fuera de este centro de mochileros, pues cada jornada salen a realizar una de las diferentes actividades previstas por la organización, entre las que se encuentran el kayak –una de las más vendidas–, surf –en la escuela de Bajamar–, masajes, buceo, barranquismo, senderismo por Anaga y el Teide, y parapente.

Además, el hostal vende comida para los clientes y complementos elaborados por una vecina del pueblo, como carteras, pendientes o pulseras. Según Vitto Castoldi, "apostamos por el desarrollo local y por eso también solemos poner música de grupos tinerfeños que no suelen escucharse para ayudar a su difusión".

El perfil medio de cliente de este centro de actividades lo forman jóvenes de unos 25 años de todas las nacionalidades. "La mayoría son europeos, pero hemos tenido visitantes de Argelia e incluso China", explica el dueño, para añadir que "también viene gente de La Península y de Santa Cruz que buscan desconectar". 

Los usuarios suelen quedarse como mínimo un día y máximo dos meses y el 60% viene solo, de ahí que a muchos de ellos Lagarto Backpackers les sirva para hacer amigos con los que recorrer la Isla. El precio de las actividades oscila entre los 25 y los 100 euros, que se suman a los 15 que cuesta el desayuno con alojamiento. Para las cenas, si los clientes no disponen de su propia comida, los empleados se la preparan por cinco euros. "Les enseño a hacer pizzas y la auténtica salsa carbonara", indica el italiano.

Además, Lagarto Hostel cuenta con tres voluntarios que, a cambio de alojamiento y comida, se encargan de hacer de este paraje el lugar ideal para los aventureros.
 

miércoles, 10 de abril de 2013

El geógrafo José María Semedo da una charla en el Museo del Hombre

El responsable de investigación de la Universidad de Cabo Verde repasa la evolución del paisaje en la isla de Santiago
El Museo de la Naturaleza y el Hombre acoge mañana, a partir de las 19:00 horas, la conferencia La evolución del paisaje en la isla de Santiago (Cabo Verde): una visión a través de testimonios históricos de viajeros, a cargo del responsable de investigación en Geografía del Departamento de Ciencia y Tecnología de la Universidad de Cabo Verde, José María Semedo.
 
Esta actividad se enmarca en el proyecto Plinio XXI, de Museos de Tenerife, que persigue la difusión de la historia natural de la Macaronesia y cuenta con un presupuesto de 193.800 euros, cofinanciados en un 85% por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder).

Este proyecto, en el que Museos de Tenerife actúa como jefe de fila y la Universidad de Cabo Verde (UCV) como socio, pretende la integración de los contenidos dispersos, actuales y potenciales vinculados principalmente a la historia natural de los archipiélagos de Canarias, Cabo Verde, Azores, Madeira y Salvajes, utilizando para ello herramientas de la sociedad de la información. 

Esta recopilación de contenidos tiene una doble vertiente. Por un lado, el proyecto persigue la creación de una plataforma digital que permitirá la custodia y el acceso universal a un único espacio virtual que, a través de internet, se convierta en el portal de consulta de referencia sobre el patrimonio natural de la Macaronesia. Por otro lado, se fomentará la recopilación, custodia y puesta en uso de libros y documentos relativos a la historia natural de la Macaronesia mediante la potenciación de bibliotecas y centros de documentación como referentes de dicha temática. 

En esta primera etapa, el trabajo se centra en Cabo Verde y Canarias, para, posteriormente, incorporar los contenidos sobre los archipiélagos atlánticos portugueses.


lunes, 8 de abril de 2013

De la venta ambulante a mejor zapato del país

Los creadores de Pisaverde, la firma lagunera que ha logrado el Premio Nacional de Artesanía, empezaron a vender sus diseños en la calle

 

El talento no se hace, se nace. De ahí que muchas veces no precise escuela ni profesor. Tan solo vocación y el reconocimiento popular, los dos ingredientes que han llevado a los propietarios de la firma lagunera de calzado Pisaverde a alzarse con el Premio Nacional de Artesanía 2013, que recogieron el jueves en Madrid de manos del ministro canario de Industria, José Manuel Soria.

Plácido Alonso, uno de sus dos socios, comenzó a tratar el cuero fabricando pulseras, monederos y otros complementos en los puestos ambulantes que suelen colocarse en uno de los márgenes de la Avenida Trinidad. Arrastró a este hobby a su pareja, Laura Quintero, a quien sus estudios de Biología Marina le ayudaron a imprimir en el producto su sello de sostenibilidad. Quintero aprendió a coser para regentar después junto con su marido su primer taller en La Victoria, donde reparaban el calzado a los vecinos del pueblo.

Según la artesana, "era un trabajo un tanto inestable y decidimos entonces profesionalizarnos, buscar una salida a nuestro futuro a través de un negocio propio que apostara por un producto confeccionado aquí para ayudar al desarrollo local, que es lo que hace falta para salir de la crisis". Pisaverde se inauguró entonces en 1999, en La Laguna y Las Palmas de Gran Canaria, y abrieron otra tienda en Londres en 2011. Tras 15 años de trabajo conjunto, cuyos resultados se exportan al extranjero, el Ministerio de Industria ha considerado que su producto manufacturado es actualmente el mejor de España.

La marca de calzado resultó vencedora entre 84 firmas, después de haber quedado finalista en la edición de los premios de 2010. Para su exposición ante el jurado, la pareja optó por presentar sus modelos en forma de menú degustación, con los distintos modelos de zapatos colocados sobre un plato, como si de una delicatessen se tratara, algo que sin duda cautivó al jurado, junto con la creatividad en el diseño y la calidad de la técnica.

La firma Pisaverde se dedica a la confección de zapatos, bolsos y marroquinería. Todos sus productos están elaborados con pieles derivadas del consumo humano en alimentación y adaptados a las necesidades del pie. En su fábrica de El Sauzal, la pareja y tres empleados más diseñan los modelos y los elaboran de forma artesanal, cuidando especialmente los acabados.

Sus zapatos se caracterizan por ser muy coloridos, pues están fabricados a base de piezas de cuero superpuestas de diferentes estampados. De los 4.500 pares que sacan anualmente al mercado, en toda la tienda no hay dos iguales, de ahí que la exclusividad y el diseño personalizado sean otro de los puntos fuertes de Pisaverde.

A pesar de que la firma dispone de modelos para hombres, las mujeres son su principal clientela por la viveza de los tonos en los que están confeccionados. En esta tienda de la calle Núñez de la Peña pueden encontrarse desde botas hasta sandalias de tacón, pasando por unos tenis de lo más original, por un precio que oscila entre los 60 y los 200 euros. Además, la marca vende por encargo calzado de fantasía, de drag queen o payaso, por ejemplo, siempre por encargo. "Nuestra mayor inversión está en serigrafiar el cuero para lograr miles de estampados diferentes, ya que nosotros no somos curtidores", indica Quintero.

"Además de ser comercial, cuidamos al detalle todo lo asociado con el producto, como su presentación o la exposición en la tienda", subraya la artesana, que asegura sentirse "contentísima" con el premio. Un galardón que preside desde ayer con orgullo el escaparate de esta tienda lagunera.