lunes, 1 de octubre de 2012

La ruta más dulce del casco

LA LAGUNA (La Opinión) Casualmente o no, la hora del desayuno y de la merienda son los momentos del día en los que el casco de La Laguna vive su mejor ambiente. La variedad de locales que comparten cafetería y pastelería ha hecho de sus terrazas el lugar apropiado para que familias, parejas y grupos de amigos se reúnan cada tarde para compartir experiencias entre una taza de café y una porción de tarta.

Siguiendo la tendencia europea, estos negocios han suplantado a la tradición española del aperitivo en los bares. Por esta razón, los propietarios de las dulcerías más emblemáticas del casco cuidan y renuevan constantemente su oferta con el objetivo de que sus negocios sigan en alza. Con la entrada del otoño, parte de la clientela merma por la retirada de las terrazas. Sin embargo, el frío lagunero incita a los visitantes a entrar en los locales en busca de un buen pastel que les reconforte, y a los residentes, a llevárselo a casa para degustarlo bajo el calor de la manta.

Recetas americanas o alemanas, grandes empresas o negocios familiares. Los más golosos pueden escoger entre cuatro principales opciones durante un paseo por las peatonales.

Plaza La Concepción, 1
Materia prima de cosecha propia
La pastelería Palmelita nació en 1968 en Bajamar, centro neurálgico del turismo alemán en la época. Del país germano provenían sus fundadores, padres de su actual propietario, Wolfram Bittermann. "Ellos tenían su propia pastelería en Alemania. Les gustó el sitio cuando vinieron de vacaciones y decidieron crear en Bajamar las dos primeras sucursales, porque La Laguna no tenía la vida que tiene ahora", explica Wolfram. En enero de 2010 surgió la cafetería del casco, un inmenso local frente a la trasera de La Concepción que suponía, en palabras de Bittermann, "una gran oportunidad de negocio".

Según su propietario, el plato fuerte de la cadena Palmelita está en la materia prima. "Todo lo que utilizamos son productos artesanales, nada industrial ni químico, y lo cocinamos con mucho cariño", asegura Wolfram Bittermann. De ahí que el empresario defina el obrador donde se elabora la repostería, no como una fábrica, sino como un taller artesanal, que aún se mantiene en Bajamar desde que surgió el negocio.

Los ingredientes son tan naturales que hasta propia harina se muele en un molino que pertenece a la empresa. Según Bittermann, "siempre nos hemos caracterizado por no utilizar productos artificiales y vamos a mantener esa filosofía". La calidad de los ingredientes, unida a la experiencia de sus 25 empleados, revierte posteriormente en el nivel de los dulces que ofrece Palmelita. "Pretendemos poner algo en la mesa que sea realmente bueno, de ahí que tengamos una clientela bastante exquisita", cuenta el dueño.

Las tartas son su especialidad y el producto más demandado, sobre todo las de manzana, limón y frutas. Entre estas y los pasteles suman una variedad de más de 40 productos, que llegan a los 70 con los helados y bombones. La oferta se mantiene durante todo el año, pero la demanda cambia según la época. "En invierno se piden mucho las tartas fuertes de chocolate y en verano, los helados", matiza Bittermann.

A pesar de que su familia trabajaba la tradicional repostería alemana, Palmelita ofrece una carta variada internacional con influencias de países como Turquía, en el strudel, y Austria, en la tarta Sacher. El negocio continúa en alza, de manera que la próxima semana la cadena inaugurará una nueva sucursal en la Calle Castillo de Santa Cruz, que se sumará a la que ya existe en la Calle Costa y Grijalba de la capital.

Plaza La Concepción, 14
Recetas alemanas con sabor familiar
La pastelería La Princesa nació en 1927 y aún mantiene su primer y único local, donde también está el obrador, junto a La Concepción. Fue fundada por Otto Rapp, un alemán nacido en Stuttgart, que se hizo maestro pastelero tras la Primera Guerra Mundial. Emigró a Tenerife llamado por una oferta de trabajo en el Casino de Santa Cruz. Posteriormente, decidió montar su propio negocio en La Laguna, que aún se mantiene después de dos generaciones.

Actualmente lo regenta Otto Rapp Luz, nieto del fundador. Al igual que su padre, viajó a Alemania en 1987 para formarse en el oficio, ya que la pastelería trabaja especialmente productos germanos. "Mi abuelo trajo a Tenerife ingredientes y recetas que aquí aún no se conocían, como la crema de mantequilla, el pan de centeno o la nata", cuenta su actual propietario.

Aún hoy, los dulces de la pastelería La Princesa utilizan los ingredientes típicos alemanes, como la crema de vainilla de Baviera y la galleta y el hojaldre como base de muchas de sus creaciones. "Nuestra especialidad son el strudel de manzana y las tartas de requesón y nata", asegura Otto Rapp. Su matrimonio con una mujer inglesa ha impulsado una decoración más clásica en el local y algunas innovaciones en la oferta, como los cupcakes –una especie de magdalenas de origen americano– y las confituras. Además, se realizan encargos de tartas para cumpleaños y eventos y pastelería salada.

Muchos de los clientes de la pastelería La Princesa son turistas alemanes, aunque la gran mayoría son vecinos de la zona de toda la vida que ahora acuden con sus hijos como hacían sus padres con ellos cuando eran pequeños. Otto Rapp asegura que "tenemos muchos clientes de otras islas que estudiaron en la Universidad de La Laguna y que, cuando vienen, se pasan por aquí y nos encargan hasta siete tartas para llevarse".

El empresario no se plantea agrandar el local porque "queremos seguir siendo el pequeño negocio familiar y de barrio de toda la vida", matizó. "Eso hasta que yo me jubile, porque mis hijas ya no quieren continuar con la tradición pastelera que hemos seguido durante tres generaciones", concluye apenado.

Obispo Rey Redondo, 6
La mayor repostería artesanal de las Islas
La cadena de pastelerías Díaz se ha convertido en la mayor empresa de repostería artesanal de Canarias tras 44 años de andadura. Fue fundada en el barrio lagunero de Taco por Antonio Díaz y María del Carmen Cazorla en 1968. Posteriormente, se crearon las sucursales de El Sobradillo, Candelaria y Los Majuelos. Fue entonces cuando se incorporaron a la empresa los tres hijos del matrimonio y se sumaron a la cadena Díaz las tiendas del casco y Santa Cruz.

Según Antonio Díaz, el hijo del fundador que ostenta actualmente la directiva, "cuando inauguramos hace tres años el local del casco sabíamos que iba a funcionar muy bien y así ha sido. Aún hoy continúa en auge". El empresario afirma que "mi padre siempre nos enseñó a ser respetuosos con la competencia, por eso nos costó casi cuatro años encontrar ubicación en el casco y al principio tuvimos miedo por estar un poco alejados de todo".

La cadena de pastelerías Díaz ofrece en sus locales una gama de repostería tradicional y creativa de alrededor de 90 tartas, postres y pasteles; cafetería y boutique del pan. Además, la empresa oferta desayunos a domicilio, servicios para bodas, coffee break para empresas, catering para eventos y una colección gourmet de más de 50 referencias de aliños, sales, confituras y mermeladas.

En sus inicios, Díaz utilizaba recetas tradicionales basadas en productos locales como el gofio, el vino o las mieles de Tenerife. Con el paso de los años, ha ido incorporando nuevas texturas e ingredientes y, actualmente, dispone de una variedad fija de más de 20 tartas a las que se pueden incorporar 40 sabores diferentes.

Según el propietario de la pastelería, "lo que más se venden son los postres gourmet y algunos productos de esta gama, como la crema de leche con gofio o las gominolas de vino de Tenerife". Antonio Díaz criticó a los empresarios que afirman que "el casco está muerto". "El secreto de crear un ambiente como el nuestro está en dar un servicio diferente al cliente e innovar constantemente con nuevas líneas de negocio", revela.

Tabares de Cala, 15
Un rincón coqueto para enamorados
Carolina Cakes es la más reciente y probablemente la pastelería más coqueta del casco. La dulzura se respira nada más entrar en el local, no solo por los productos, sino por estar ambientada en una decoración muy especial, típica de un cuento de hadas. Su propietaria es Carolina García, una lagunera licenciada en Administración y Dirección de empresas que estudió en Estados Unidos, donde se impregnó de la esencia de la bollería americana que ahora ha trasladado a su ciudad.

"Desde pequeñita he sentido vocación por la pastelería", cuenta Carolina. "Durante mi excedencia por maternidad tuve mucho tiempo libre y me dediqué a hacer cursos de repostería, que es lo que me gustaba, y acabé dedicándome a ello porque mis familiares y amigos me decían que todo el mundo tenía que probar las recetas que yo hacía".

Carolina regresó a Nueva York para recibir formación de este tipo. De ahí que la oferta de su local sea 100% americana. Rollitos de canela, cupcakes de mil sabores y postres de alta gama son algunas de sus opciones, pero sin duda, la que más éxito tiene es la clásica tarta de queso, que elabora en una variedad de 15 sabores, como por ejemplo con galletas Oreo o caramelo. Según la repostera, "siempre me ha gustado investigar y estoy constantemente innovando con diferentes texturas e ingredientes".

A pesar de que dispone de una carta fija, el local adapta su decoración y sus productos a cada época del año. La fiesta de Halloween es una de sus fechas más señaladas. "Hacemos recetas nuevas con calabaza y decoramos el local con ojos y motivos de terror", cuenta García.

La especialidad de la casa son las tartas de boda, de gran tamaño y elaboradas al estilo americano. Según la dueña de Carolina Cakes, "se nota que con la crisis la gente se casa menos, porque los encargos han disminuido". En el obrador de esta pastelería, ubicado en el interior del local, se elaboran postres y tartas para diabéticos y alérgicos a los huevos y a la lactosa. "Viene mucha gente los viernes pidiendo este tipo de productos para darse un caprichito el fin de semana", asegura García.

A pesar de que cuenta con clientela de todo tipo, a Carolina Cakes acuden sobre todo parejas de novios y grupos de amigas que escogen el rincón más íntimo para merendar en compañía. La propietaria del negocio cuenta que "adapté la decoración del local a mi forma de ser y al tipo de pastelería que trabajo: coqueta, fina y muy especial". Entre sus próximos proyectos contempla incluir helados en la oferta para poder elaborar los clásicos batidos americanos. Una opción más para los laguneros más golosos.

La academia de las partituras

ALBA BLANCO (La Opinión) Comienza un nuevo curso en la Escuela Municipal de Música de La Laguna. Una de las principales novedades de este año es el estreno de María Dolores Rojas en la directiva, una joven de 30 años que trabaja desde hace diez en la academia como profesora de saxofón y que ha ejercido como jefa de estudios durante los tres últimos cursos. Bajo su tutela estarán los 437 alumnos que han sido matriculados en las diferentes modalidades que se ofrecen en la Escuela y que amenizarán con su música diversos actos que tendrán lugar en el municipio hasta que finalice el curso escolar en junio. 

La institución se creó en 1999. Desde entonces, se han ido incorporando especialidades musicales hasta alcanzar un total de 12 en la actualidad. Además, se han incluido actividades en conjunto, tales como la banda municipal de música, la orquesta juvenil, los coros de cámara y juvenil, y un taller folclórico. 

Para este tipo de clases colectivas, que se imparten una hora y media a la semana, la Escuela se surte de los alumnos que estudian las especialidades instrumentales: piano, flauta, clarinete, saxofón, trompeta, percusión, violín, violonchelo, guitarra clásica y moderna, batería y bajo moderno. Semanalmente, cada estudiante recibe tres horas de clase: una individual, otra en conjunto y una tercera de lenguaje musical. 

El piano y la guitarra son los instrumentos más demandados. "Es difícil entrar en estos cursos porque son modalidades que están de moda", explica Rojas. Para ello, una vez que los antiguos alumnos reservan sus plazas, se realiza un sorteo para repartir las vacantes entre los nuevos solicitantes y se crea una lista de espera con los que no son seleccionados. El curso de piano, por ejemplo, dispone de 64 plazas.

Además de estas modalidades, la Escuela Municipal ofrece el curso de Música y Movimiento para que los niños de cuatro a ocho años se inicien en este tipo de formación. Una vez que finalizan esos cuatro primeros cursos ya pueden especializarse en un instrumento concreto, a excepción del bajo, la batería y la guitarra moderna, para los que es necesario tener 14 años. 

La edad para las especialidades instrumentales y las actividades en conjunto es ilimitada. Además, cualquiera puede apuntarse y aprender a tocar un instrumento sin necesidad de formación previa. Los grupos se conforman según la edad y el nivel de los alumnos. 

Para entrar en la Escuela, solo es necesario realizar un único pago, equivalente a la matrícula, que sirve para todo el curso. La cuota es de 400 euros para las especialidades instrumentales, 180 para el curso de Música y Movimiento, y 160 para las actividades en conjunto.

Para mostrar su oferta y los conocimientos adquiridos por los alumnos, la Escuela Municipal de Música de La Laguna organiza dos conciertos cada año, uno en Navidad y otro a final de curso. Además, los estudiantes participan en varias de las actividades organizadas en el municipio, como la Feria del Libro o la Noche en Blanco. "Normalmente actuamos en nuestra ciudad pero estamos abiertos a cualquier tipo de colaboración con instituciones de La Laguna o de fuera", matizó María Dolores.

La directora del centro considera que "por el momento, no es necesario introducir cambios en el funcionamiento de la Escuela, que hasta ahora ha sido muy bueno". "Simplemente continuar con la labor social, cultural y educativa que estamos ejerciendo", declara Rojas.

María José Castañeda, concejal de Cultura del Ayuntamiento de La Laguna, destacó la profesionalidad de los 18 profesores que trabajan en la Escuela. "Los niños están muy contentos y, de hecho, salen muy buenos músicos de aquí", subrayó.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Donde los ciclistas reponen fuerzas

LA LAGUNA (La Opinión) Víctor López y Ángeles Rodríguez llegaron hace un año a Las Mercedes desde el sur de la Isla en busca de una vida nueva. Un cartel de se alquila en la casa vieja de la carretera general con la que siempre habían soñado y donde se ubicaba antiguamente la frutería del barrio fue su gran esperanza. Con materiales reciclados que ellos mismos recopilaron decoraron una pequeña tasca que denominaron La Bicicleta, en homenaje a una de sus mayores aficiones y a la multitud de ciclistas que pasan por su puerta a diario.

Sus clientes no son solo deportistas, sino vecinos de la zona y, sobre todo, turistas que descubren el restaurante a través de internet. La obsesión de la pareja por las ventas antiguas ha hecho de la entrada de la tasca un ejemplo de estas. Preside el mostrador una gran pesa de las que se usaban antiguamente en estas tiendas. "Tuvimos que comprarla por internet porque en Canarias son muy apreciadas y nadie nos quería vender la suya", asegura Ángeles. Además, entre los paquetes de legumbres, botellas de licores y caramelos se encuentran miniaturas de bicicletas y unas viejas alpargatas que decoraban una de las ventas más antiguas de Tacoronte. Sin embargo, ninguno de los productos expuestos se venden. "Ha habido veces que hemos prestado algo por necesidad a algún vecino, pero luego nos lo devuelven, porque es nuestra decoración".

La carta de La Bicicleta recibe el nombre del Menú del Ciclista. En la primera etapa, los entrantes, se ofrecen escaldón de pescado, queso y ensaladas por un precio que ronda los cuatro euros. La segunda etapa incluye platos como el cherne –la especialidad de la casa–, solomillo con salsa de champiñones y pollo al curry por siete euros, mientras que la tercera, con quesillo y tarta de arándanos por dos euros, conduce directamente a lo que los propietarios consideran que es la meta: que los clientes queden satisfechos y quieran volver.

El secreto de todos estos platos son la materia prima –cultivada en la zona, muy fresca y cocinada con aceite de oliva– y las recetas de la madre de Ángeles: "Si ella hubiera sido cocinera nos hubiera hecho ricos pero nos vale con dedicarnos a lo que nos gusta", bromea Rodríguez. Además, este matrimonio ofrece al cliente la comida de cada día que cocinan para ellos y sus dos hijos, como paella o lentejas. "Con este homenaje a los ciclistas queremos reivindicar un carril bici para La Laguna", declaró Rodríguez, para añadir que "no entendemos cómo aún no se ha hecho con el espacio y la afición que hay en el municipio".


miércoles, 26 de septiembre de 2012

Los alumnos del colegio La Vera dejan las clases por la invasión de palomas

PUERTO DE LA CRUZ (La Opinión) Alrededor de 300 personas, entre padres y alumnos, se concentraron ayer a las puertas del colegio de La Vera, en Puerto de la Cruz, para exigir una solución al Ayuntamiento ante la invasión de palomas que afecta al centro desde el pasado mes de marzo. La protesta pilló por sorpresa a los responsables municipales, pues, según estos, el Consistorio había comunicado previamente a la directiva del centro el acuerdo alcanzado con la Consejería de Educación del Gobierno canario para que el problema quedase subsanado mañana. 

El Ayuntamiento de Puerto de la Cruz (CC-PP) acusa a la directiva del colegio La Vera de "manipular a los padres" de los 219 alumnos del centro, de los cuales tan solo siete asistieron ayer a clase. El resto participó en las protestas que se llevaron a cabo a las puertas del centro y que impidieron, según fuentes municipales, que los efectivos de la empresa de limpieza Samyl entraran en el centro para reanudar las tareas de desinfección que el Consistorio inició hace una semana.

Las mismas fuentes aseguran que ya el pasado lunes, la directiva del colegio les impidió trabajar tanto por la mañana como por la tarde aún a sabiendas de que la limpieza de las zonas afectadas por las heces, nidos y cadáveres de palomas debía hacerse antes de que mañana, los operarios enviados por la Consejería de Educación repusieran las placas de fibrocemento que faltan y que permiten ahora el paso de las aves al edificio.

La rotura del techo se produjo tras un temporal que azotó la Isla en noviembre de 2010. El levantamiento de varias placas del tejado, por donde desde entonces se cuelan las aves, ha convertido la cubierta en un auténtico palomar. El Ayuntamiento responsabiliza a la dirección del colegio de solicitar la reparación de los daños al seguro fuera de plazo, mientras que Sergio García, director del centro, afirma que "las obras no se realizaron en su momento porque el consorcio de seguros del Gobierno autonómico no disponía de presupuesto suficiente".

En todo caso, el colegio se ha convertido en un foco de infecciones y suciedad a causa de la invasión de palomas. Dos aulas han quedado inhabilitadas por las heces que caen del techo y muchos niños y personal del centro presentan picaduras de los animales. Natalia Luis, madre de una de las alumnas, ha presentado un parte al colegio con el informe médico correspondiente después de que su hija sufriera mordeduras de los pichones. 

Ante esta situación, el Servicio de Inspección Sanitaria ha remitido un segundo informe al Consistorio portuense –tras el primero, del mes de marzo, que el Ayuntamiento niega haber recibido– para que tome cartas en el asunto. Ayer, el director del colegio reconocía que las labores de limpieza por parte de los servicios municipales habían comenzado, pero solo en el patio del centro y no en la cubierta, ya que la retirada de las placas de amianto –está prohibido su uso porque causan cáncer– debería realizarse a través de una empresa especializada, lo que supondría un coste de más de 100.000 euros. 

Los padres continuarán hoy con las protestas a la entrada del colegio y, probablemente, se manifestarán a las puertas del Ayuntamiento durante el pleno del próximo viernes.

martes, 25 de septiembre de 2012

La Laguna crea el Consejo Municipal de La Mujer

LA LAGUNA (La Opinión) El Ayuntamiento de La Laguna ha puesto en marcha el primer Consejo de la Mujer de la historia del municipio. Para ello, el área de Bienestar Social del Consistorio ha comunicado a los colectivos sociales y las instituciones que lo forman que deben elegir estos días a quienes serán sus representantes en este órgano, cuya creación fue aprobada por la Corporación en uno de los últimos plenos municipales. Así lo confirmó ayer Miguel Ángel González, concejal de Asuntos Sociales, quien aseguró que está previsto que los elegidos mantengan su primer encuentro el próximo mes de diciembre.

Este consejo servirá como órgano asesor, de consulta y seguimiento de la gestión municipal en todas aquellas acciones que incidan en la promoción de la igualdad de oportunidades ente hombres y mujeres. Además, permitirá a las mujeres potenciar su participación en la vida social del municipio.

Según Miguel Ángel González, "será un órgano de carácter consultivo que representará al colectivo de mujeres del municipio sin que sus conclusiones sean vinculantes, aunque sí incidirá en las decisiones que se tomen sobre La Laguna". Según su acta fundacional, "el Consejo de la Mujer facilitará la participación y el seguimiento de las medidas que en materia de política local sobre mujeres les puedan afectar".

Su presidente será el alcalde de La Laguna, Fernando Clavijo. Además, contará con la participación de los concejales de Bienestar Social, Mujer y Educación, representantes de cada grupo político de la Corporación local y técnicos de los departamentos de Participación Ciudadana y Trabajo Social del Ayuntamiento.

Por otro lado, tendrán presencia en este primer consejo representantes de la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife, el Área de la Mujer del Cabildo insular, el Instituto Canario de la Mujer, el Centro de Estudios de la Mujer de la Universidad de La Laguna y las Asociaciones de Mujeres Empresarias y Profesionales de Tenerife.

En el ámbito municipal y por un período máximo de cuatro años, contarán con portavoces en el Consejo la Federación de Asociaciones de Vecinos del municipio, las asociaciones vecinales no federadas, los colectivos de mujeres de La Laguna, una de las asociaciones de la Tercera Edad del municipio, las ONG que trabajan en el ámbito de la discapacidad, las organizaciones empresariales laguneras y las federaciones de empresarios de la Isla.

El Consejo de la Mujer se reunirá de forma obligatoria cuatro veces al año, una por trimestre, en las Casas Consistoriales. Entre sus funciones se encuentran emitir informes o prestar asesoramiento en todos aquellos asuntos relacionados con la igualdad de oportunidades para la mujer, formular propuestas al Ayuntamiento en torno a este tema, prestar soluciones o alternativas a problemas o necesidades que competan a las mujeres laguneras y promocionar la adopción de medidas que faciliten la solidaridad con las mujeres más desfavorecidas.

Los acuerdos, que se tomarán por mayoría simple de los asistentes, tendrán el carácter de informe, propuesta o petición, de manera que no serán vinculantes para los órganos de Gobierno municipal, si bien serán tomados en cuenta a la hora de la toma de decisiones. Según el concejal de Bienestar Social, "este órgano permitirá desde sus primeras reuniones una mayor participación de las mujeres laguneras en la vida social del municipio".

lunes, 24 de septiembre de 2012

La fábrica de los autómatas

LA LAGUNA (La Opinión) El barrio lagunero del Coromoto acoge una actividad extraescolar para niños de siete a 14 años única en toda Canarias: se desarrolla en la academia RoboTechnic´s, donde los alumnos aprenden a construir y manejar robots con piezas de Lego.

Durante estos cursos, los niños experimentan con sensores, investigan sobre los principios físicos que esconde la robótica, analizan las características de los autómatas y aprenden a programar, de manera que descubren el funcionamiento de los robots y adquieren los conocimientos necesarios para construir cualquier máquina que se les antoje. Mediante la plataforma Lego Mindstorms, los alumnos fabrican las máquinas y además programan los equipos que las dirigen.

"La robótica es la gran desconocida, porque todos los aparatos que usamos a diario utilizan mecanismos de esta materia que la gente no sabe cómo funcionan", explica Alfredo Díaz, responsable de RoboTechinic´s. Según él, "es un juego de niños, porque mis alumnos sí se interesan por cómo funcionan las máquinas por dentro".

Este lagunero fundó el centro de robótica educativa el pasado mes de enero. "Soy fan de Lego de toda la vida y llevo trabajando 20 años con este tipo de piezas", cuenta Díaz, para añadir que "la gente sentía curiosidad por el que era mi hobby y me sugirieron que enseñara a los niños a usar este juguete tan habitual".

Díaz estudió un módulo de Electrónica en el IES César Manrique de la capital. Cuenta de sí mismo que "siempre he sido una persona muy creativa y he fabricado con las manos cuanto se me ocurría". "Con cartón y cola puedo llegar a hacer maravillas, por ejemplo muñecos, títeres o maquetas", subraya. Tras dos años estudiando la viabilidad de un proyecto tan novedoso como era un taller de robótica, Díaz decidió arriesgarse y ahora se siente satisfecho de que haya tenido "una buena acogida".

Las clases son prácticamente personalizadas. Cada alumno elige cuándo acudir de martes a sábado en horario de 16:00 horas a 19:30 y de 10:00 a 13:30 los fines de semana. Lo recomendable es asistir una vez por semana, lo que supone un coste de 22 euros, aunque la frecuencia depende de la voluntad de cada niño. Por este precio y durante una hora y media, el alumno tiene derecho a las actividades y al uso libre de los materiales que se encuentran en el aula.

Se trata de un recinto amplio y luminoso plagado de pequeñas máquinas de Lego repartidas entre las diferentes estanterías, grandes mesas y plataformas. A un lado, los alumnos disponen de ordenadores con los que aprenden a programar los robots, mientras que en el otro hay una pila de cajas de plástico donde se almacenan por orden un sinfín de piezas de los más diversos colores y formas.

En cada clase, el profesor plantea una actividad o proyecto diferente a modo de reto que los alumnos deben resolver con su ayuda y usando la imaginación. "Se trata de enseñarles cómo funcionan los programas Lego Master y Lego Technics para que, posteriormente, ellos desarrollen al máximo su creatividad y construyan lo que se les ocurra", explica Alfredo Díaz.

Según el profesor, los niños que participan en los cursos no tienen experiencia previa pero son aficionados a este tipo de juegos. Su capacidad intelectual suele ser superior a la media. "Son niños muy creativos que se aburren con facilidad", afirma. "Necesitan algo más que el resto".

Aunque la mayoría de los alumnos son chicos, entre la decena de estudiantes que participan actualmente en las clases también hay niñas. Según aclara Díaz, "suelen ser más rápidas y realizar construcciones muy coloridas".

El objetivo de estos talleres es, principalmente, desarrollar la creatividad de los niños y fomentar en ellos vocaciones tecnológicas para futuras profesiones, como ingenierías, diseño gráfico o programación, carreras para las que los conocimientos que se imparten en Robotechnic´s ayudan bastante.

Futbolista
Luis Ardevo, de 11 años, quiere ser de mayor "primero ingeniero robótico y después, futbolista". Por eso lleva seis meses asistiendo a las clases de Alfredo. Desde entonces, de las máquinas que ha hecho la que más le ha costado ha sido un robot con ruedas que caminaba y otro que representaba un muñeco de sumo que se levantaba gracias a unas pinzas. "Siempre me ha gustado construir", reconoce el niño, que asegura: "Tengo muchos juguetes de Lego en casa que he ido construyendo desde que era más pequeño, como el parque de bomberos o el de la policía".

Luis será uno de los participantes en el torneo internacional First Lego League Canarias, que promueve la ciencia y la innovación tecnológica en escolares de todo el mundo. En esta iniciativa participarán más de 200.000 jóvenes de 60 países de todo el mundo y la Isla será sede en su desafío regional, que se celebrará el 23 de febrero en el Auditorio Infanta Leonor de Arona. "Todo lo que se puede imaginar puede hacerse con Lego", asegura Alfredo Díaz, "desde un vehículo solar hasta una rana o un escorpión".

El Polvorín de la cultura vanguardista

LA LAGUNA (La Opinión) El barrio de Taco es desde ayer escuela de formación de los artistas más vanguardistas del municipio, a quienes el Ayuntamiento de La Laguna ha cedido una de las salas del Polvorín para que desarrollen su obra. Los seis jóvenes inauguraron el que será su lugar de trabajo hasta enero de 2013, que podrán compartir con otros artistas y estudiantes de Bellas Artes de la Universidad de La Laguna.

El Polvorín, declarado Bien de Interés Cultural, es el único almacén de pólvora del siglo XIX que queda en Canarias. Llevaba prácticamente en desuso desde su apertura en 2006. De ahí que la diseñadora Noelia Varietti, el técnico en dinamización social Jacob Guillermo y los licenciados en Bellas Artes Lucía Bencomo, Cristina Latorre, Pablo Requena y Adrián Lee Mclean presentaran a la Concejalía de Cultura el Proyecto Interdisciplinar Cultura y Arte (PICA) 2012 para convertir una de sus salas en un taller de arte.

María José Castañeda, responsable de este área en el Ayuntamiento, no dudó en aceptar la propuesta, puesto que "a través de ella se dinamizará el barrio y contribuirá a descentralizar la cultura a otras zonas del municipio". Según Adrián Lee McLean, "la gestión del espacio correrá plenamente a cargo nuestro, lo que supone una gran apuesta por la juventud y la frescura de un equipo emergente de artistas por parte del Consistorio".

En la sala, que mide 24 metros de largo y 6 de ancho, cada uno de los chicos llevarán a cabo la producción y exhibición de su obra y la de otros colaboradores puntuales, además de ceder una zona para la Facultad de Bellas Artes de la ULL, en caso de que sus alumnos necesiten un lugar donde trabajar, ofrecer una conferencia o cualquier otro evento artístico.

Cada uno dispondrá de una gran mesa donde trabajarán disciplinas distintas, como el dibujo, la pintura, la fotografía o el diseño gráfico. Por otro lado, al encontrarse en el mismo espacio, podrán desarrollar proyectos conjuntos. Adrián Lee Mclean aseguró que "no queremos que esto sea una entidad independiente del barrio, sino integrarlo en este y que sea de utilidad para los vecinos". Con este objetivo, uno de los chicos, Jacob Guillermo, llevará a cabo el proyecto Memorias de Taco para recabar información y archivos que le ayuden a reconstruir la historia del barrio.

Además, según la programación confirmada para la sala, el próximo viernes se celebrará una mesa redonda sobre los centros de producción, los días 19 y 26 de octubre se mostrará la exposición Ritos de Paso y el 7 de diciembre se llevará a cabo una actividad previa relacionada con la temática de El fin del mundo, la muestra que tendrá lugar el 21 de diciembre y que abordará la necesidad de un cambio social desde el punto de vista de las artes.

Entre las actividades no faltarán desayunos organizados con los mayores del barrio para que expongan sus experiencias y contribuyan así a animar la vida cultural.